miércoles, 25 de mayo de 2011

Una loba en el armario

- ¿Qué tenes en el cuello Diosa? - me preguntó mi mamá. Fui al baño a mirarme, paradójicamente parecían "chupones", pero claramente no tenían chance de serlo.
- No sé, me pica  un poco. 
- Vas a tener que ponerte algo, sino te va a quedar la marca. 
Con el correr de las horas, la picazón aumentaba, motivo por el cual decidí sacar turno con el dermatólogo. 
Apenas entré al consultorio, el doctor sentenció:
- Es el esmalte.
- ¿En serio?
- Si, pero para que te quedes tranquila, vamos a hacer las pruebas.
Llevé los mil millones de frasquitos de esmalte que tenía en casa, y el señor me llenó la espalda de algodoncitos con una muestra de cada uno. Dicho y hecho, al otro día tenía la espalda llena de ampollitas. 
- No podés pintarte más las uñas querida. Ni siquiera los hipoalergénicos, nada.
Mi cara se transformó, y el médico quedó impactado de ver como algo estético y sin sentido me afectaba tanto.
- Mínimo pasá un año sin nada, y después si querés volvemos a probar.
Para mi era lapocalipsis! Poco a poco me fui deshaciendo de los frasquitos, con dolor, casi con tristeza.
- ¡Mis uñas! Van a quedar desnuditas ahora...
- No es algo tan grave. - objetó Facundo mientras volvíamos de llevar a mi compañera la rubia a la casa.
Lo habíamos encontrado de casualidad en la esquina de Crow's después de una noche sin pena y sin gloria. Me había cruzado a Orlando, pero él andaba preocupado buscando a alguien más. Entonces lo vi a Facundo parado en la esquina de en frente. Miraba para la puerta y evidentemente al no ver a nadie conocido, volvió a encarar hacia su auto.
- Llamalo!! - me prepuso la blonda.
Entonces vino a nuestro encuentro.
- ¿Ya se iban? - preguntó. - Si quieren las llevo. 
La rubia aceptó en seguida, argumentando que estaba "a pocas cuadras". Mágicamente las cuadras se multiplicaron y resultó ser mas lejos de lo que pensamos.
- Al final tu amiga es una trucha! - se quejó Facundo cuando quedamos solos en el auto.
- Si, yo nunca fui a la casa, sino ni en pedo dejaba que la llevaras.
- Yo no tengo problema, pero nos re verseó! Jajaja! - reía alegre. - Sé que es tarde, pero ¿querés venir a mi casa?
- Me encantaría Facu, pero en 2 horas me tengo que ir a un asado. Sino sabés que te diría que si.
- Ok. No hay problema. La próxima será.
- Seguro.
Y después de algunos besos y otros manoseos, me bajé en mi casa. 
No estaba segura de haber hecho bien en rechazar la propuesta. Sabía que seguramente después me iba a arrepentir. La verdad era que el asado era mas excusa que otra cosa. Supuse que al negarme probablemente dejaría la puerta abierta para volver a verlo pronto, pero claramente me equivoqué. De todas maneras, ¿de que me hubiera servido volver a acostarme con él? Ah si, para tener un recuerdo más de lo bien que la pasaba con él, y conformarme cuando no lo tenía.
No. Ya estaba cansada de eso.
Como también estaba cansada de lo que sucedía en cada encuentro que acontecía con Enzo. Lo había visto más temprano esa noche en Crow's, y aunque hablamos normalmente, terminamos a los apretones. El me agarraba de los brazos fuertemente cada vez que yo amenazaba con tocarle el pelo. Nos reíamos, nos rozábamos, nos olíamos. Aunque cualquiera que nos veía se hubiera alejado para mantener el clima en la intimidad, la realidad es que fue todo vacío. Era como si ambos estuviéramos actuando. Enzo seguía siendo el desconocido en el que se había transformado desde hacía ya rato. Y el toqueteo que hubo en el medio lejos de divertirme, me dolía. 
Y estoy segura que a él también.

Entonces, ¿qué era lo que debía hacer? Nada, el tiempo iba a traer todas las soluciones necesarias.
Increíblemente entendí, que de nada valía seguir forzando las cosas que hasta ese momento no habían dado resultado. Lo que no es, no va a ser. Sólo podía sacar de lo que tenía, lo que servía. Y justamente eso era lo difícil. 
Cuando creí que lo mejor era salir al ataque, me choqué contra una pared. Un compañero recién separado e indefenso, eligió a Flavia antes que a mi. Y ella no aceptó para no armar discordia entre nosotras, pero de todas maneras me sentí una estúpida en todo sentido. No sólo por quizás interferir en lo que ellos querían de verdad, sino también por haberme ilusionado con algo que no era.
Cuando creí que lo mejor era reclutarme en el estudio y en mis responsabilidades, rendí como nunca en la facultad y en el trabajo, pero vivía con humor de perros y con los nervios de punta. Sentía angustia y no estaba contenta con lo que hacía. 
Estuve varios meses muy tranquila, meditando todas mis decisiones, pensando en todo lo que había pasado anteriormente mientras lo escribía en el blog y me daba cuenta de cosas que en el momento no había percatado. A la distancia y plasmado en palabras, todo es distinto.
Cuando quería conocer gente nueva, o no resultaba, o estaban de novios, o algo tenían para que la cosa no prosperaba. Parecía meada por en elefante!
Sin embargo a mi al rededor las cosas funcionaban bien. Yani estaba enamoradísima de un compañero de trabajo. Tomi y Rosa parecía que habían pegado buena onda y de ahí podía surgir una relación. Emi también se había enganchado con una amiga de Marina. ¿Y yo? Yo miraba al resto cual espectadora, aconsejando, escuchando. Participaba en modo pasivo.

Pero una fiera puede calmarse un rato, no todo el tiempo...

...no faltaba tanto para que volviera a las andanzas.

6 comentarios:

  1. Perdón por andar tan desaparecida y tardar taaaanto en subir entradas, pero me vida se volvió un tanto complicada de horarios, y me queda muy poco tiempo para escribir.
    De todas maneras, quedensé ahí que se vienen entradas jugosas ;)
    besos (muchos), los quiero!!!

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  2. Esa, nunca mejor el título de esta entrada! jaja
    Pudiste volver a usar esmaltes? Igual no creo que sean necesarios para que estés tan Diosa como siempre ;)
    A veces tomase un tiempo, separarse de eso que tanto nos tiene medio locos, nos hace bien, nos permite ver y pensar las cosas de otra manera.

    Ahora no sé qué habrá pasado si se soltó la fiera!

    Beso Diosi!

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  3. Vino más fiera que nunca Iván! Ya vas a ver!
    Igual es cierto lo que decís, a veces tomarse tiempos ayuda bastante.
    Y gracias por los halagos!

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  4. Enganchado con una amiga de Rosaaa!!!!! jajajaj

    Besos mi diosita querida :)

    Emi.

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  5. La tranquilidad es linda, pero solo por un tiempo! (6)

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  6. te extrañe diosi (: como siempre, tengo ganas muchas de leer lo que viene!
    no nos hagas esperar tanto !!!!!!!!!!!!!!
    un beso grande*

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