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sábado, 24 de julio de 2010

What a stupid lamb...

Enzo dice:
Hola gato! ¿Qué te hacés la linda en esa foto?
LaDiosa dice:
está fea??
Enzo dice:
nah, yo te doy!
LaDiosa dice:
jaja solo porque es de lejos...
Enzo dice:
no te hagas la humilde, sabés que a vos yo te doy
LaDiosa:
jajaja
(risa incómoda)
Enzo dice:
¿Qué hacías?
LaDiosa dice:
Ahora me voy para la facu...un bajón!
Enzo dice:
no vayas!!
LaDiosa dice:
¿por qué no?
Enzo dice:
Porque YO no quiero que vayas! Punto.
LaDiosa dice:
jaja tengo que ir!
Enzo dice:
que yo no me entere que anduviste coqueteando con ESE
LaDiosa dice:
entonces no te cuento
Enzo dice:
te voy a cagar a cachetazos cuando te vea!!! yo te voy a ubicar a vos...a nalgadas!

Como conté reiteradas veces, Enzo era mi psicológo personal. La persona a la que le contaba todo, el único que podía ser objetivo y abrirme los ojos de verdad. Asique por supuesto que sabía el coqueteo constante que había entre Martín y yo.
Pero para mi sorpresa, los últimos días empecé a notar ciertos comentarios no tan objetivos.
Esa semana, por una cosa u otra, ni me lo crucé a Martín, y Enzo se alegró. Hasta me dijo que era un "gualicho" que estaba haciendo para que yo no caiga en su tentación, ya que me quería solo para él. Al principio lo tomé como una broma, como un amigo que quería cuidarme. Pero cuando cada vez fue mas notorio, ya no pude hacer oídos sordos.

Enzo dice:
volvemos a repetir el comportamiento de atracción por las cosas técnicamente imposibles
LaDiosa dice:
¿qué otros hubo que sean tan imposibles como éste?
Enzo dice:
empezando por Esteban, el flaco que vivía en Brasil. Siguiendo por Marcos, que también no era una relación "cómoda". Ni hablar de Facu, la persona menos comprometida en algo que pudiste encontrar. Seguimos por Fernando, que tenía novia, igual que Orlando. O Matías, que era muy pequeño. Y todos los demás que me nombrás siempre. Pero éste, si bien también es casi imposible, la persona en cuestion tiene un nivel de necesidad lo suficientemente importante para que no sea tan imposible como parecía... entonces...que pasa si se hace posible? Si es otra de tus alucinaciones de amores imposibles es momento de darle un corte, porque esto se acerca a posible y no estás segura hasta donde podés llegar
LaDiosa dice:
se me dio vuelta la tortilla y ahora no se como escapar jaja...hay que ver como sigue esto en grado de "imposibilidad"
Enzo dice:
no le queda mucho, porque hablando en criollo, si te tiene en privado te ensarta, marcá vos tus límites
LaDiosa dice:
eso mismo me dijo Yani. Dios!! hay 40 tipos y a mi me gusta el de 35 con concuvina!
Enzo dice:
si, y ya sabemos porque...pero bueno hay que batallar contra eso
LaDiosa dice:
por el miedo a enfrentarme con un "hombre"...gracias por escucharme siempre Enzo :) 
Enzo dice:
de nada, algún día me voy a poner mimoso y me las vas a pagar todas!!
LaDiosa dice:
esta semana no pasó mucho con el viejo igual..
Enzo dice:
no te buscó o te buscó y no le diste cabida?
LaDiosa dice:
em...lo vi un día solo en la facu. En el recreo yo estaba en la vereda hablando por celu, y él vino a saludarme. Se quedó hasta que corté "porque pensó que me iba a mi casa". Entonces nos quedamos hablando en el pasillo y ya habían entrado todos a clase. Yo me fui acercando a la puerta y cuando iba a abrirla me dice "ya entrás???" muy sorprendido. No le dije nada y entré...no se que pretendía!
Enzo dice:
algo pretendía, pero hiciste bien
LaDiosa dice:
hice lo que me salió...después en clase, yo estaba hablando con 2 chicos, pasa él y me dice "bueee, mirá como te estan acosando estos dos! ojo eh!"
Enzo dice:
ah bueno!! Se hace el gato, salame de mierda!
LaDiosa dice:
jajaja por qué???
Enzo dice:
no sé, me dan ganas de pegarle! A vos te gustan todos los salames que se hacen los bananas...

Quizás Enzo tenía razón, pero uno no elige de quien enamorarse, no?
Ése sábado fui a Crow's con Marianela. Llegamos temprano porque si esperabamos mucho, nos dormíamos cada una en su casa. Nos acercamos a la barra a pedir algo, y para nuestra sorpresa, al lado nuestro estaba Lautaro, solo.
- Hola! - le dijo a Mari. A mi que me parta un rayo.
- ¡Hola! ¿Cómo estás? - contestó ella.
- Bien, estoy esperando a unos amigos que iban a venir, pero parece que yo llegué muy temprano. ¿Tomamos algo?
Lautaro agarró la carta y empezó a negociar con Marianela lo que irían a tomar, mientras yo miraba a mi al rededor rogando porque llegara alguien. Pero no, bien vacío estaba todo. Me sentía sapo de otro pozo en mi lugar!
Habrán pasado fácil, 40 minutos y yo seguía escuchando lo que ellos hablaban, hasta que por fin llegó Carlos y me salvó.
- Che Diosa, trajiste la cámara? - me preguntó.
- Me extraña! Siempre la traigo!
- Bueno, dale, sacá fotos!
Y ahí están guardadas las fotos que les saqué a Lautaro haciéndose el simpático con Marianela, y ella dándole cabida para que haga y deshaga. Por suerte aparecieron un grupo de ex compañeros del secundario y me fui a tomar algo con ellos.
- ¿Hacemos ronda de tekila? - me preguntó uno. Me dí vuelta para responderle, cuando por el rabillo de ojo vi que entraba Facundo. Me hice la estúpida, y bien alevosamente actué como si no lo hubiera visto. Todavía seguía dolida por la última vez que él me había ignorado.
Sin embargo no funcionó. Al minuto tenía a Facu al lado mio saludándome y enganchándose con los chicos en la ronda de tekilas.
Después de comer casi un limón entero para bajar la segunda ronda, mis compañeros del cole desaparecieron del lugar, y Marianela, que me había visto conversando con Facu, me hizo señas y también se evaporó. Hablamos como de costumbre, como si nada hubiera pasado.
- El otro día pasaron en la tele, cuando Schiavi declaró que estuvo con Sandra Bullock! - dije en un momento, en consecuencia de una charla sobre actores.
- Este idiota de Schiavi no entendió eso de bajar a las mujeres del pedestal jaja
- Yo tampoco!
- Dicho de modo grosero, a corta distancia una concha es una concha, no importa si es de Sandra Bullock o de una mina que baila en Pasión de Sábado. La idea es que es al pedo hacer alarde de que estuviste con alguien famoso
- Obviamente que nooo!! - grité - Yo llego a estar, no se...con Orlando Bloom, y haría alarde toda mi vida!!
- Y tu concha que sabe que es la pija de Orlando - muy gráfica la conversación, lo sé. Perdonen el vocabulario! - va a sentir lo mismo con la pija de un vecino
- Mi concha capaz no, pero yo sí...y yo soy la que hago alarde, no mi concha!! Aparte la pija de mi vecino no me calienta jajaja - reímos
- jajaja digo que físicamente vas a sentir lo mismo. En definitiva somos todos cachos de carne, que importa que algunos sean famosos y otros no
- mmmm, no creo...supongo que la emoción que sentirías con alguien famoso, y todo lo que tu cabeza maquinaría, quizás te hace sentir distinto. Aunque nada asegura que el famoso es mejor en la cama que el vecino
- Y bueno, está todo en la mente. Yo soy muy simple, a la hora de cojer no me interesa que alguien haya filmado Piratas Del Caribe; en pelotas es una persona igual que yo, no hay que olvidarse que pertenecemos al reino animal! Es cualquiera esto de ver a los actores o músicos como semidioses - dijo mientras le pedía al barman una cerveza negra.
- Bueno, eso es verdad, pero alguien que en cierto modo parece inalcanzable, de pronto te lo estás cogiendo...supongo que una especie de adrenalina vas a sentir! Con tu teoría entonces, cualquier persona (sea famosa o no) a vos te da igual...
- Sip, y no es una teoría, es la realidad, quién hace que una persona sea importante? Las demás personas! Somos todos cachos de carne. No nos comemos porque debemos tener gusto feo. Yo voy a un recital y me re emociono, pero no me quedo a que me firmen un autógrafo, o matarme por agarrar el palillo de un baterista, sale $5 en cualquier casa de música. Y no es que me da lo mismo, digo que alguien no me interesa más por ser famoso
- Ah bueno, pero yo decía fuera de ser famoso....porque como bien vos dijiste, las mismas personas hacen a las otras personas importantes. Y capaz a vos te da lo mismo si es Madonna o Juana Perez (cosa que dudo), porque Juana Perez te moviliza mas...pero hay otras personas que si llegan a estar con uno famoso se mueren! No creo en eso de que todos son un cacho de carne, para mi está en uno quién lo es y quién no. - concluí mientras pensaba que él jamás sería un cacho de carne para mi...
- A ver, es como tomarte un Gancia en el mejor bar o en el más pedorro, tu paladar va a sentir el mismo gusto
- Si, pero estoy segura que la vas a pasar mejor en el mejor bar! Mas allá de que los dos sean marca Gancia...lo otro influye!!
- Por eso, el entorno es otro, el antes y el después es otro, el momento en que tragás el Gancia sentís lo mismo. Los flujos vaginales de Madonna no cambiaron el día que pegó su primer hit en la radio, ni a Orlando Bloom le creció 10 centímetros cuando hizo El Señor de los Anillos!
- Admití que no te daría igual estar con Madonna...punto!
- Obvio que si! jaja!
- Estuviste con alguna famosa?? Ya que sabes tanto!
- Si se puede decir famoso, le di a una que aparecía en Rebelde Way!
El resto de la noche, seguimos discutiendo de otros temas, como solemos hacer cada vez que nos vemos. El tekila ayudó a que me soltara y hablara de cualquier cosa. Cuando Mari volvió, salimos de Crow's y Facundo se ofreció a llevarnos a casa. Y la historia se repitió, como ya incontables veces.
Podían aparecer veinte Martines. Podía tener cuarenta Enzos que me hicieran ver la realidad. Podía conocer chicos nuevos todos los días. Pero Facundo era Facundo. Y nadie se comparaba a él.
Y no solo me gustaba por quién era...

...sino por como me sentía yo cuando estaba a su lado.

sábado, 10 de julio de 2010

If only...

Entramos a la habitación y por acto reflejo encendí la luz. Cuando me dí cuenta, la apagué.
Facundo sabía como tratarme. Él era la única persona de la que no tenía que cuidarme, sin embargo, era inevitable estar nerviosa.
"Le tengo que decir, le tengo que decir", pensaba todo el tiempo, mientras las ropas caían de un lado de la cama y del otro.
- Creo que se rompió. - me dijo dándome el collar que yo llevaba puesto.
- No importa. - contesté dejándolo a un lado y volviendo a besarlo.
"¿Cómo hago? ¿Y si no le digo nada? Noo, él tiene que saberlo! No va a poder!!"
Facundo logró hacerme sentir cosas que nunca había sentido. En esa cama y en la vida.
En ese momento me di cuenta que la respuesta que necesitaba, hacía rato que la tenía frente a mi.
- Diosa, pensá si de verdad querés que Facundo sea el primero. Te vas a enamorar! - me repetía Yanina cada vez que salía el tema.
Pero mi amiga se equivocaba.
Yo ya estaba enamorada de Facundo hacía rato. Él ya era especial para mi. Y sabía que esa situación no iba a cambiar mis sentimientos.
Por esa razón, estaba tranquila. Estaba convencida de que no iba a arrepentirme. Por primera vez en mi vida, quería que el hombre que tenía besándome, tocándome, sintiéndome, me hiciera suya. Para que él pudiera ser mio.
Sin embargo, la cabeza no dejaba de trabajarme a mil por hora. ¿Cómo podía hacer para decirle lo que no me animaba?
Estaba dura, no sabía que hacer. Abría la boca para hablar, y sin embargo las palabras no me salían. Simplemente el sonido no se pronunciaba.
Pero quizás, las cosas siempre pasan por algo.
No pudimos. Mejor dicho, Facundo no pudo. Y a mi me vino genial.
Por un lado quería de una vez por todas sacarme el peso de encima. Y por el otro, no quería que fuera así. Si había esperado tanto para que todo sea perfecto, tenía que decirle a Facundo que yo era virgen.  Aunque quizás a esta altura, él ya se había dado cuenta...
Sin embargo, ninguno de los dos nos quedamos con las ganas de nada. Pudimos saciarnos y sentirnos como nunca antes lo habíamos hecho.

Cuando salí de la habitación, me encontré con Marianela en el pasillo que venía a buscarme.
Nos miramos y nos sonreímos. No era necesario decir nada.
- Mari, tenés la remera al revés....
Y nos fundimos en una risa nerviosa.
Facundo nos llevó a cada una a su casa, y ya acostada, empecé a mensajearme con Mari. Ella me contó que tampoco pudo hacer demasiado con Carlos, pero que también la había pasado bien. Parecía que esa no debía ser nuestra noche...
- Diosa, entendé que no podés hacer nunca mas eso!! - me gritaba Yanina en la heladería del barrio una tarde de esa semana.
- No pude Yani! Te juro que intenté! Pero no me salían las palabras...era como algo físico, no sé. Soy demasiado cagona.
- No podes estar con alguien que no sabe que es tu primera vez! Reaccioná!!
- Esta bien, te prometo que se lo voy a decir...lo voy a hacer...lo TENGO que hacer.
 Me sentía rara. Si bien estaba feliz, también me quería matar por no haber podido decirle nada. - Ahora, se lo diga en el momento que se lo diga, ya voy a quedar mal por haber intentado estar con él sin haberselo dicho antes. ¿Y si no pudimos hacerlo porque yo hice algo mal? - pregunté miedosa.
- Ay Diosa! Esas cosas les pasa a los hombres siempre! Por nervios, o por lo que sea. El flaco se debe de querer matar, y en cuanto pueda va a buscar ravancha, vas a ver! - me calmaba Yanina. No sabía si ella tenía razón o no, pero siempre sonaba tan segura, que me convencía.
- ¿Y si no quiere? ¿Y si piensa que fue patético y no me quiere ver mas?
- ¡Es un pelotudo si piensa eso!
- Igual...en un momento intentó....
- ¿¿Y??
- Y me dolió mucho Yani, mucho!
- Es así Diosa, pero algún día tiene que ser, no?

- Si, y te juro por lo que mas quiero en este mundo, que tiene que ser con él y con nadie mas! No te das una ida lo mucho que quiero eso! Siento que es él...
- No te enamores Diosa, ya sabés como es Facundo. Es como todos los de ese grupito, ya te dije.
- Te equivocás Yani! Facundo no es como Claudio.
- Es verdad, es mas raro este pibe. No entiendo como te gusta, si es justamente, todo lo contrario a lo que sos vos!
- Quizás por eso Yani, quizás por eso...
- Lo único que te digo, es que estés segura de lo que hacés. Es obvio que después quedás peor que antes!
- No aguanto mas. La próxima vez que lo vea, se lo digo. Listo. Estoy mas decidida que nunca!

Pero claro, no contaba con que esa próxima vez, Facundo me iba a ignorar.
La semana siguiente, fue el cumpleaños de Romina, y luego de juntarnos con ella en un restó de la zona, fuimos con Marianela nuevamente a Crow's porque iba un chico que le gustaba a ella.
Y ahí estaba él, con el grupo de amigos de siempre. Pero ésta vez fue distinto. Esta vez me esquivó la mirada, me ignoró completamente.
- ¿Te das cuenta? Lo de la semana pasada fue un desastre!
- No creo que sea eso Diosa, Facundo es así y ya lo conocemos. Sabes que un día te ama y al otro ni te conoce...
- Pero yo tengo una incertidumbre total! ¿Entendes? Venía decidida a que las cosas sean distintas...me la iba a jugar!
- No se que decirte Diosa.
- Y yo no se pensar...pero sentir, sé perfectamente lo que siento. Me parece que él no entiende: yo no quiero ser la madre de sus hijos, pero tampoco su puta de fin de semana - concluí abatida.

Terminó Marzo, y con Abril, empezó mi tercer año facultativo. En consecuencia a los días que debía ir al colegio, tuve que pasarme dos materias a la noche. Como ya dije, conseguí que las chicas se pasaran conmigo en una, pero a la otra iría sola. Sin embargo, siempre había algún conocido en todos lados.
- Bueno gente, a partir de ahora, sus vidas me pertenecen.... - dijo a título de bienvenida el profesor. Todos nos miramos riendo, hasta que un recursante se sonrío y dijo por lo bajo "No me cabe la menor duda!" y ya no me dieron ganas de reir más. Esa era la materia mas importante desde que empecé la carrera. Era la que me iba a dar el título intermedio, y aunque era justo que costara sabía que tendría que esforzarme de verdad y eso no era muy divertido.
- Diosa! El turno noche es el paraíso! - me dijo Yanina abriendo los ojos.
- ¿Viste? Yo les dije...
- Tenemos que empezar a hacernos del grupo!
El profesor tenía mucha pinta de turco, pero decía que era francés. Nos repartió unas hojas con el proyecto que debíamos preparar a lo largo de todo el año en forma de tesis. Me tocó un estudio contable.
- Pffff, un colegio! ¿Qué es esto? - dijo uno del otro lado de la computadora.
- Disculpame... - lo interrumpí. - ¿Querés cambiarlo? A mi me tocó un estudio contable...
- mmmm, bueno, dale!
Agradecí haber encontrado alguien que se apiadara de mi. El tema del colegio iba perfecto! Sabía mejor que nadie como se manejaba la institución, y el relevamiento me iba a resultar super sencillo.
Además, teníamos que preparar exposiciones grupales de temas teorícos para dar en clase. A lo largo de las semanas, los chicos hablaron largo y tendido sobre temas que a nadie le importaba. Los demás aprovechaban para chatear o boludear por internet. El murmullo de fondo era constante y cada vez mas alto a medida que avanzaba el reloj.
Hasta que nos tocó a nosotras.
Preparamos unas diapositivas color rosa, nos paramos adelante de todo, y empecé a hablar yo primero.
No volaba una mosca.
Todo el curso nos escuchaba atentamente, aunque sabíamos perfectamente que no era mérito del tema interesante que estábamos dando. Yo no podía dejar de sentir la mirada penetrante de Martín (se acuerdan de madurito que no me bancaba?), mientras murmuraba al oído de Horacio sin una cuota de disimulo.
- Bueno chicas, las felicito. - concluyó el profesor. - No solo por el color rosa que le pusieron a esta clase tan masculina, sino por como lograron captar la atención de todos. Hacía años que no los veía a todos escuchar tan atentamente como hoy. La verdad, todo un logro!
Y el resto cerró la clase con un aplauso.
- Buenísimo! Seguro que nos pone una buena nota! - festejó Marianela.
- Y los chicos! ¿Vos viste como nos miraban? - gritó emocionada Yanina.
- A mi no me pone contenta... - sentencié enojada. - No quiero que me aprueben de pajeros que son! Quiero que me escuchen por hacer una lección como la gente, no de babosos! No me gusta...no me gusta!!
Salimos al pasillo en el recreo, y un chico que trabaja en la facu a la noche pero es compañero nuestro a la mañana, vino en seguida a felicitarnos.
- Chicas, excelente la expo!
- ¿Cómo sabés? ¿Escuchaste?
- No, pero todos los que salen del aula no hacen otra cosa que hablar de eso....
Yo me puse mas frenética todavía. ¡Pajeros!. ¿Sería que la sucesión de cosas me hacían poner tan histérica? Primero Facundo, ahora mis compañeros. Pero algo me hizo cambiar de opinión.
- Muy bien Diosa, eh! - me felicitó Martín.
- No me gustó un carajo nada! - me quejé.
- No seas boluda, aprovecha de que estuvimos todos mirando embobados.
- ¿Todos? - pregunté sorprendida.
- Y si...no es para menos... - me guiñó el ojo y se sonrío. Yo me quedé helada. Martín, el tipo que menos soportaba del curso, me estaba tirando los perros! - ¿O no Horacio que estuvieron muy bien?
- Si, aunque podría haber estado mejor, no? - lo miró cómplice.
- Ahh si, tenés razón! - se rió Martín con esa voz que se escucha de acá a Japón.
- ¿Por qué? - pregunté inocente.
- Y...si se ponían a bailar ahí adelante o si en las diapositivas ponían fotitos...ahí te pongo un 10!
- ¿Qué le ponés? - dijo Horacio haciendo uso del doble sentido.
Y la cara de Martín me sacó todas las dudas. Ni rastros quedaban de aquel insoportable del año anterior. Ese día Martín abrió el juego...

..."Mejor ni te digo todo lo que le pongo", concluyó.

viernes, 2 de julio de 2010

Después de la tormenta...

...siempre llega la calma. O al menos eso canta Alejandro Sanz.
Ese lunes, después del sábado de furia que viví, empecé a trabajar en el colegio. Si bien dar clases no era nada nuevo para mi, no pude evitar sentir nerviosismo y adrenalina. Ver la carita de los nenes de primer grado, mirándome espectantes y temerosos, escuchando cada cosa que yo decía, tratando de entender, tratando de aprender. Son emociones que nunca pensé sentir, y sin embargo ahí estaba, parada delante de ellos, con camisolín incluído, intentando dar lo mejor de mi.
Los nenes ya sabían que necesitaban cuadernito verde para computación, y yo les preparé tareas para hacer y luego conseguí juegos didácticos para que usen la PC. Poco a poco fui encontrando el ritmo de trabajo, me fui aprendiendo los nombres de los mas de 100 alumnos que tenía, y encontré paciencia donde creí que no había.
Enseñar en el colegio, fue (y es) para mi, una experiencia que nunca voy a olvidar.

Y también llegó otro cumpleaños de Marianela, aunque ésta vez, sin regalo ni visita de Facundo. Ése sábado fuimos a comer a la casa, y todavía no recuerdo bien el motivo, pero además del grupo de siempre, también había asistido Mauro, el chico de la facultad que me había encerrado en el baño el día del incidente de la billetera.
Me llamó cuando estaba llegando para no perderse, y salí a la puerta con Darío y Romina para esperarlo. Nuestras caras dijeron todo. Cuando vimos llegar al invitado, con jeans rotos, musculosa blanca, pelo mal cortado y una mochila colgada, bien hippie, Darío me dijo que era un espanto, y casi me pega cuando se enteró que me lo había comido. Yo trataba de defenderlo.
Mauro se pasó toda la noche haciendo trucos de magia con un mazo de naipes. Era divertido e inteligente, y a pesar de su desprolijidad, no era para nada feo y, repito, tenía muy buen lomo. Aunque claro, a veces resultaba bastante egocéntrico.
- Bueno, vamos saliendo? - pregunto Marianela después de cortar la torta y de que el CD de Reggaeton que le había grabado, terminara por quinta vez consecutiva.
- Dale, para dónde?
- Y...tenía ganas de ir al bar de la comisaría...¿que les parece?
Asique nos tomamos unos autos y partimos rumbo al bar.
La sorpresa mayor fue, cuando Mauro sacó de su super mochilota la notebook, la abrió y empezó a trabajar en ella.
- ¿Qué hacés? - pregunté casi indignada.
- Estoy de guardia, y recién me avisaron que tengo que solucionar unas cosas en forma remota, asique tengo que trabajar - me contestó mientras apretaba los botones rapidito. La verdad, es que no le creí nada...me sonó puro verso!
- ¿Y Diosa? ¿Qué onda con Mauro? - me preguntó Mari cuando fuimos al baño.
- No sé...me gusta y a la vez no me gusta. O sea, está bueno, pero es muy desprolijo, muy desaliñado...es como que primero lo tunearía un poco, entendes?
- Si, la verdad es que desentona mucho...y mas con la notebook!! - reímos mientras entrábamos en los bañitos privados - Ah, recién me llegó un mensaje de Facundo... - gritó de cubículo a cubículo.
- ¿Y así nomás me lo decís, tonta? ¿Qué te puso?
- "Feliz cumple hija, si después venís para Crow's, tengo un regalo para vos" - con Facundo solíamos hacer la broma de que eramos los padres de Marianela, y teníamos que criarla para llevarla por el mal-camino.
- ¡Vamos a Crow's! - dije entusiasmada.
- ¿No es como ir atrás de él todo el tiempo, Diosa?
- Ay Mari...vos no querés tu regalo? Ok, yo si!!
Salimos del baño y les dijimos al resto que el lugar estaba "re muerto" y que mejor sería ir a Crow's "que se re pone". Los convencimos y fuimos. Obviamente llegamos y ahí estaba Facundo junto con Lautaro, Carlos y Claudio, entre otros.
- Ese era tu regalo! - dije enseguida. - Vamos! - y la agarré del brazo para meternos en la multitud, dejando atrás a Mauro y al resto. - Buenass...!
- Hola! Feliz cumple! - saludó Facundo. - ¿Recién llegan?
- Si, recién, estuvimos en mi casa - dijo Mari. En ese momento pude ver como Lautaro me miraba con cara de pocos amigos. Bah, como siempre. En cambio Claudio y Carlos se acercaron a saludar.
- ¡Tenemos que darle el regalo! - gritaba Claudio mientras Carlos, mas tímido, sonreía. - Bueno, pero ese es tu trabajo...los dejo! - concluyó antes de irse y dejarles el camino armado.
- La nena va a estar contenta. - me dijo Facu.
- Sip, me imaginé que ese era tu regalo cuando vimos el mensaje.
- ¿Asique el finde pasado las corrieron unos pibes?
- Si, no sabés...fue horrible! Pensé que me pasaba lo peor! Una adrenalina total. Por suerte los chicos se re portaron. Más mi amigo, que vino con el auto al toque, bien de superhéroe. - dije remarcando la última parte.
- Les voy a dejar el imán de la remisería en la heladera, asi no caminan mas! - bromeó otra vez con lo de que éramos una familia.
Pero el tiempo pasó volando. Y en seguida se hizo de día.
- Me voy - nos vino a decir Mauro.
- Bueno, chau! - me acerqué a saludarlo, pero me encajó un beso. Por suerte Facundo no estaba cerca. De todos modos, me puse nerviosa, tenía miedo que Lautaro o algún otro me haya visto.
- Quedate tranqui, no te vió nadie. - me tranquilizaba Marianela. - Escuchame Diosa, Carlos quiere ir a otro lado...
- Bueno, andá!! - le contesté entusiasmada.
- No, pero con vos y Facu....
Pero no pude responder, los chicos estaban al lado nuestro.
- ¿Y? ¿Vienen? - preguntó Carlos.
- ¿A dónde? - dije mirando a Facundo. Pero volvió a responder él.
- A darle el regalito a Mari...¿por qué no entregás el departamento, Diosa?
Facundo miró sorprendido. No sabía de la existencia de mi "bulo de estudio", hasta ahora nunca usado con otro fin.
- Porque no tiene la llave! - respondió Marianela.
- Si que la tengo. - interrumpí. Mari me miró con ojos desorbitados, era la última respuesta que esperaba escuchar. Ella no sabía que yo guardaba un juego de llaves secreto...
- Listo! Facu, vamos a buscar tu auto. ¿Dónde lo dejaste? Nos vamos para el depto!
Marianela me seguía mirando sorprendida. Ni ella (ni yo) lográbamos entenderme. ¿Por qué estaba accediendo con tanta naturalidad? ¿Por qué de golpe no me importaba nada? ¿Por qué por primera vez no estaba diciendo que "no"?
Pero todavía faltaban muchas sorpresas.
En la puerta de Crow's me choqué de frente y de lleno con Nicolás, mi ex.
- Hola! - me dijo simpático. Hacía mil que no lo veía. Estaba con el pelo cortísimo y mas flaco que nunca. Lo saludé y charlamos de nuestras actualidades, pero Carlos me apuraba asique lo tuve que despedir.
- Bueno, me alegro verte bien! - le dije.
- Yo también... - me dijo con unsa sonrisa. Nos abrazamos y corrí a juntarme con los demás que se dirigían a la esquina de siempre.
Nos subimos al auto de Facundo y con Mari no dejábamos de mirarnos nerviosas. Claudio nos cargaba divertido y Lautaro me lanzaba miradas fulminantes. Y claro, no era para menos. Él se iba caminando y solo como un perdedor, mientras que lo nuestro era mas que obvio, no?
- Primero tenemos que pasar por un lugar. - dijo Facundo. Encaró para su casa, bajó y cargó provisiones. Volvió con una botella de Vodka de frutilla como pantalla: aunque no lo ví, fue obvio que necesitaban protección y no tenían ninguno de los dos. - ¿Ahora para dónde agarro? - preguntó cuando volvió al auto.
- Andá como para mi casa y yo te explico.
- Ah bueno!! - saltó Carlos. - No sabía que Facu conocía tu casa!!
Ese comentario me sorprendió. Primero porque, que Facundo conociera donde yo vivía no era algo nuevo, ni algo demasiado loco. Y segundo, porque quería decir que ni él, ni nadie de su grupo, sabía todo lo que había pasado en este último tiempo entre nosotros.
Llegamos al departamento y los hice entrar haciendo el menor ruido posible. El miedo que sentía por temor a que nos descubra alguien era terrible. En el edificio todos conocen a mi familia, y todos saben que el departamento está deshabitado, y en caso de que yo lo usara, iba a ser para estudiar. Y no era muy lógico ir a estudiar un domingo a las 6 am con tacos altos y sin ningún libro, no?
Nos sentamos y agarré vasos para probar el Vodka. Charlamos un rato, pero cada vez era mas temprano (o mas tarde), y Marianela tenía que volver a su casa.
- Diosa, puedo llamar un remis desde acá?
Y a pesar de la insistencia de Carlos, Mari llamó y a los 5 minutos, el auto estaba tocando bocina. Ella bajó, y él la siguió hasta abajo.
Me quedé charlando con Facundo en el sillón, y escuchamos que el auto ya se había ido, pero nadie volvió a subir.
- ¡Qué raro! Si Mari se fue, porque Carlos no sube? - pregunté temerosa. Encima que quería pasar desapercibida, hacían las cosas mas escandalosas!
- Capaz se fue con ella... - imaginó Facundo.
- No creo...Mari si se va, se va a la casa - y en ese momento, escuché un ruido detrás de la puerta. Me acerco y la abro: Marianela y Carlos estaban apretando en el pasillo. - ¡¿Pueden entrar?! Si quieren hacer lo que quieran, haganlo adentro que los puede ver cualquiera! - dije mientras los metía a la fuerza adentro. - ¿Y el remis?
- Se fue... - me contestó Mari con una cara que le entendí en seguida...¡¿Cómo se iba a ir!?
- Bueno Diosa...hay habitación acá? - me dijo Carlos parándose adelante de todos con las manos en la cintura. Parecía impaciente.
- Si
- ¿Con cama?
- Si
- Buenísimo. Facu, o la usás vos, o la uso yo! Elegí.
Facundo no lo pensó...

...me agarró de la mano y me llevó a la habitación.

lunes, 22 de febrero de 2010

Plantas carnívoras

No me acuerdo cuando fue el momento exacto en que empecé a llevarme bien con Flora. A pesar de que todos los integrantes del grupo nos veían como rivales, para mi era casi inevitable tenerle cariño.
- Es obvio que Gonzalo te tiene ganas, Diosa. - insistía Inés.
- Nada que ver! Jamás insinuó nada! - me defendí.
- ¡Por favor! ¿Vos viste como te jode? ¿Cómo te mira? Te reee da!
- ¡Pero si tiene novia!
- Otra vez con eso. No seas inocente. ¿O no, Mecha? - buscó complicidad.
- Si, puede ser. Aparte la novia es un potus. No tiene vida esa chica! - contestó Mecha.
- ¡Es verdad! Yo no se como la soporta. Porque Gonza es así todo polvorita, y ella ni habla.
- A mi me habla - contesté. - Además, Gonzalo es amigo de Nicolás. Yo lo conozco desde ese tiempo, ¿por qué iría a fijarse en mi?
- ¿Vos sos boluda, Diosa? Ya no se que decirte! - se cansó Inés.
- De todos modos, a mi no me mueve un pelo. - concluí.
Pero ese sábado las cosas cambiaron. Andaba por Crow's dándo vueltas, cuando me crucé a Gonzalo. Y creo que tuve que darle la razón a mi amiga.
- ¡Hola Diosa! ¡Qué linda que estás! - exclamó al verme, quizás medio pasado de copas.
- ¿Cómo andás Gonza?
- Bien, solterísimo! Todo para vosss
- ¿Cortaste con Flora? - me sorprendí.
- Si. Nos peleamos. Asique podemos bailar tranquilos. - dijo agarrándome de la cintura. Bailamos un ratito, pero cuando cambiaron la música, me alajé estrategicamente haciéndome la que tenía que contarle algo "re importante" a Ezequiel.
Pero la mayor sorpresa llegó, cuando después de dar algunas vueltas, me crucé a Flora.
- ¿Flora? ¡Qué raro verte por acá! - la verdad era que ella nunca salía. Decía que le aburrían los lugares con mucha gente. Creo que había pisado Crow's solo para el cumple de Gonzalo.
- Si, vine con una amiga y el novio de ella. Re de jueves!
- Recién lo vi a Gonzalo...
- Si, es un boludo. Recién pasó por al lado mio y no me saludó. - Flora parecía mas enojada que triste.
- Me dijo que cortaron...
- Es verdad. No somos mas novios. Nos peleamos feo. Pero de todos modos, si pasa por al lado mío, me puede saludar, no?
- Supongo que si. Aunque sea por educación.
- Es un idiota. Lo odio, te juro!!
Esa fue la primera vez que Flora me dijo mas de 10 palabras seguidas. E insisto: era con la que mas hablaba del grupo. Sentí que necesitaba descargarse, y su amiga estaba tan entretenida con el novio, que yo le caí en gracia. En el fondo, me daba pena. Era una chica muy solitaria, y su vida giraba en torno a Gonzalo. Hasta hoy. ¿Qué iba a ser ahora?. Evidentemente su única amiga no la ayudaba mucho...
- Diosa... - dijo alguien interrumpiendo mis pensamientos. Era Gonzalo. - Vení un segundo. - y me agarró del brazo alejándome de Flora. Le hice un gesto con los ojos y en seguida entendió. - Hola Flor.
Flora respondió el saludo y se quedó ahí. Me acerqué a dónde Gonzalo me llevaba, intrigadísima.
- ¿Qué pasa?
- Te tengo que decir algo. Yo se que Flora es rara. Que no mucha gente la quiere, y se que vos fuiste una de las únicas que siempre intentó integrarla, por eso ella te aprecia mucho.
- ¿A qué vas, Gonza? No entiendo.
- A que ella ahora está muy sola. Que no tiene amigas. Que nunca salió y evidentemente ahora lo que quiere es eso. Ayudala...
- ¿Qué la ayude? Pará! Qué tendría que hacer para ayudarla?
- No sé, ustedes son mujeres, supongo que se van a entender con facilidad. Capaz le dan ganas de salir y no tiene con quién, y vos venís siempre. O necesita un consejo, no sé, algo. Me preocupa que esté sola.
- ¿Vos me estás diciendo que me haga amiga de tu ex?
- Si...por favor.
Me quedé helada. Era lo último que esperaba que me pidiera. Entonces Inés estaba errada. Si yo le gustaba, no me iba a pedir que me haga amiga de su ex novia, no?.
Volví con Flora y nos quedamos hablando un rato de cualquier cosa. Acepto que no era muy sociable, pero yo nunca tuve problema de hacer hablar hasta las piedras.
Los planes de amistad se frenaron cuando la amiga se quiso ir y ella la acompañó. Y cuando apareció Facundo, claro.
- No hablemos de futbol, por favor. - se atajó después de saludarme.
- No es que si son gallinas tienen que poner huevos? - me burlé.
- Y sí, lo de hoy fue de lo más ilógico! De no creer.. - aclaro: River había jugado por la Libertadores. Venía ganando 2-0 con dos jugadores de más, y terminó empatando.
- Mi abuelo insistía en matar a todos - en mi casa somos todos de Boca, menos él.
- No se a quién hay que matar, pero esta semana que feo ser Simeone!!
- Por River o por la mujer en bailando por un sueño??
- Jajaj ni idea que onda bailando por un sueño, eso debe ser lo de menos cuando en menos de una semana perdés con Boca y quedás afuera de la Libertadores!! Va a dormir mordiéndose los dientes...si duerme!
- Viste! Fui buena y no te cargué con el superclásico....agradecelo!
- Es que cargarme a mí no es divertido porque no me enojo.
- Si no te enojás es porque sos un hincha trucho.
- No se...La onda es que por ponerme mal o enojarme no se va a dar vuelta el resultado. Soy muy racional.
- Pero el futbol es pasión.
- La alegría de cuando gana river no es proporcional a la amargura de cuando pierde porque de ponerse contento salen cosas buenas, de ponerse bajón no sale nada bueno!
Y sí, así es Facundo. Él piensa cada una de sus respuestas. Simplemente no deja nada librado al azar.
Después de tomar algo y seguir charlando, fuimos al Mac Donald's de la Avenida a desayunar. Su celular sonó varias veces, pero solo atendió una.
- Hola? Si, que hacés? No, estoy desayunado. En el Mac. Con la Diosa. - "Ok, es alguien que me conoce!", pensé. - Bueno, si. Bueno, bueno. Después me paso. Ok. Chau!
Silencio. Yo revolvía mi café.
- Era Carlos. - por fin dijo. - Van a jugar al poker y me dijo que vaya.
- ¿Ahora?
- Si, hacen eso a veces.
- Bueno, si querés vamos yendo...
- Nah, voy después y si tengo ganas; sino, no!.
- Jaja! Bueno... - me alegré. - A vos que te gustan las pelis, últimamente lloro hasta con Mi pobre angelito. Pero ésta semana vi dos que me mataron.
- Prefiero llorar con Volver al futuro. ¿Cuáles viste?
- El viernes fui al cine con Yani y el hermano y vimos Soy Leyenda. Lloré como una yegua en la parte del perro. Es masomenos cuando a El náufrago se le pierde Wilson.
- Terrible! Mañana me la bajo.
- Después vi otra que se llama Elizabethtown. Esa no creo que te guste. Es re pedorra, salvo por Orlando Bloom que le re doy. Pero igual lloré! ¿Sabés qué? Como decía frases muy lindas, agarré una papel y un lapiz, y empecé a anotar las que podía.
- Hay una página dónde están las mejores frases de todas las pelis. Después te la paso...
- Ay, dale!! Llegué a anotar una que me encantó: "Sometimes, the road ahead is paved with anything but good intentions"
- Bueno, quizás me la baje también.
Termianos de tomar el desayuno, y fuimos hasta la remisería. Me dejó primero en casa y el siguió hasta lo de Carlos para jugar al poker.
Al día siguiente, me llega un mail:
"Me quiero volver chango", esa frase faltó en Elizabethtown

Me sonreí y empecé a mirar las frases de la peli que figuraban en la página. Mientras, por msn le agradecía a Facundo e inventaba cualquier cosa para sacar temas y hablar con él. Aproveché y abrí la ventana de Flora. No porque Gonzalo me lo hubiera pedido, pero no era un trabajo o favor para mi relacionarme con alguien. Aparte, ella me caía bien, y era una forma de desmitificar la historia de que nosotras debíamos ser rivales. La conversación fluyó bien, y arreglamos que saldría con nosotras ese sábado para emborracharnos y olvidar penas. Después de todo, ¿Qué tan terrible podía llegar a ser?. Si Flora era un "potus" no había de que temer. Los potus son plantas inofensivas...

...¿O acaso son de esas que guardan veneno en su interior?

miércoles, 3 de febrero de 2010

Conflictos en red

El finde lo pasé afuera de la cama pero adentro de casa. Yanina me llamó para contarme la salida del sábado con Darío. Me dijo que había sido linda, pero no se la notaba entusiasmada. Mas tarde, pasó Dari por casa y estaba igual.
- No se, tu amiga es mas rara! - me dijo preocupado.
- ¿Por qué Dari? ¿No la pasaron bien?
- Si, fuimos a una zona re linda, tomamos algo. Charlamos, nos dimos unos besos, pero...no se - se frenaba.
- No entiendo, ¿dónde está el problema?
- Es muy fría. No me demuestra ni un poco de interés, entendés?. No se, yo no se que mas hacer. La voy a invitar a salir de nuevo, pero espero que me de un poco mas de bola.
Tengo que reconocer, que aunque conocía perfectamente las dos campanas, Darío tenía razón. Intenté convencer a Yani de que necesitaba ser un poco mas dócil con él, pero es muy testaruda. Era como si de golpe no tuviera mas interés. De todas maneras, dijo que iba a aceptar la segunda invitación.

El lunes me desperté tan bien, que decidí auto darme de alta. La lluvia torrencial que caía por la ventana iba a terminar de deprimirme, asique por fin me saqué el pijama. No se que era mejor, porque mi abuela me puso a limpiar. Para alivianar el trabajo, me preparé un café y me comí el alfajor que me había traído Facundo.
Si, otra vez Facundo. Simplemente no lo podía alejar de mis pensamientos ni un instante. Calculé la hora; debería estar yendo a trabajar, entonces decidí mandarle un mensaje:

-"Estoy desayunando un riquísimo alfajor de chocolate que un enfermero piadoso me regaló el otro día"

-"Seguro estás en pijama viendo tele. Yo me tuve que desayunar un viaje en tren lleno de negros mojados jaja"

-"Nada que ver. Me pusieron a limpiar cual cenicienta. Imaginate mi estado después de 10 días de cama. Te mojaste mucho?"

-"Yo llegué mas o menos seco pero pelo abultado a full y no me afeito hace una semana...asi que cenicienta te puedo hacer de príncipe pero en decadencia"

-"En decadencia o no, acepto a ese príncipe"

-"Princesa y vagabunda, garganta profunda, sálvame de esta soledad ♪"

Él no sólo tenía una película para cada momento como ya mencioné, sino también una canción. ¿O acaso había un mensaje subliminal que no interpreté?
Terminé de limpiar y mi abuela me llamó a almorzar. Al menos tenía de premio un riquísimo plato de milanesas con puré. Le dí de comer a la perra, y subí a mi habitación para conectarme.
- ¿Qué onda con Facu? - me apareció de golpe. Era Carlos. Me quedé sorprendida y helada. Primero porque no era muy frecuente hablar con él, y segundo por la pregunta así de la nada. ¿A qué venía esto?
- ¿Qué onda por qué? - contesté. Pero sin embargo, no obtuve mas respuestas.
Al rato se conectó Facundo desde la oficina. Decidí contarle.

Facu dice:
jaja eso es nada, cuchate esta...o leete esta mejor...
vos lo ubicás a Ezequiel verdad?
LaDiosa dice:
sip, mi amigo!
Facu dice
esto no está confirmado, pero parece que el sábado se pone a hablar con Ailén (ex de mi hno y compañera de ellos del secundario) y le dice "chee vos seguís con Lautaro?" y Ailu le dice "naa por?" y el pibe le dice "aahh porque está con una amiga mía, la Diosa"
LaDiosa dice:
Ezequiel dijo eso?? Lo dudo...pero capaz que con tal de decir algo...
(la verdad es que siempre dije que no confiaba en el poco tacto de Ezequiel, pero él sabía que con Lautaro estaba todo terminadísimo...no me cerraba!)
Facu dice
repito esto no es información oficial.
LaDiosa dice:
rumor de pasillos??
Facu dice
según Ailu ese diálogo existió pero no dijo quén es el pibe con el que habló
nosotros supusimos que fue Eze
(primero, por qué le dice "Ailu"? Tanta confianza con la ex? Quiero que Ailu firme diciendo si toodoo el mundo le dice así. Segundo, dijo "nosotros". Quiere decir que ésto lo habló con Lautaro...Okey!)
LaDiosa dice:
y si dijo amiga mia tiene q ser él, o Maxi...pero de Eze lo dudo porque o sea...sabe que no es así!
Facu dice
por ahí le quiere dar a Ailu...
te das cuenta lo que pasa por no salir un sábado?
LaDiosa dice:
jajaja, es mas grave de lo que yo pensaba!!
Facu dice
vos me viniste con lo de Carlos y yo te mandé alta bomba al 9009 jaja
LaDiosa dice:
igual...bastante desactualizada la persona que lo dijo!!
Facu dice
cuestión que mi hno tampoco salió porque tenía que estudiar y Ailu no le cree nada y lo quiere cagar a trompadas :P
LaDiosa dice:
y pero si es la ex que le importa??
Facu dice
no volvieron oficialmente pero...tu sabes
(si, claro, la quiere reconquistar desde que me dejó tirada a mi la última vez.)
LaDiosa dice:
se armó lío??
Facu dice
el lío que se arma siempre entre esta gente a la que le gusta vivir complicado
LaDiosa dice:
ok, tu hno me odia
(mas de lo que me odiaba, claro.)
Facu dice
jaja lo debe odiar al que le dijo eso a Ailu.
LaDiosa dice:
si es vdd...ya me voy a enterar.

Y por supuesto que me tenía que enterar. Le mandé un mensaje a Eze pidiéndole que se conecte. Al rato apareció. Le pregunté que había dicho y me contestó lo siguiente:
- Diosa, yo hace meses que no la veo a Ailén. A la que sí ví el otro día es a Jorgelina, su mejor amiga. Y hablando le pregunté si Ailén estaba sola, porque Maxi le quiere dar. Entonces ella me dijo que volvió con Lauta. Por eso le conté que vos estabas con el hermano, como comentario ¿Por qué se armó lío? ¿No es verdad?
- No te habrás confundido y dijiste que estoy con Lautaro, o que estuve?
- No! Te juro. Ésta Jorgelina cambió todo! La voy a matar.
- No te preocupes, yo lo arreglo.
¿Tanto convetillo se iba a armar? Odio estar en el medio de los problemas, y encima no había hecho nada! Y todos me deberían de estar odiando. Principalmente Lautaro. Lo que necesitaba para empeorar nuestra relación. No es que me interese quedar bien con él, pero si quería mantener una relación con Facundo, iba a ser inevitable que Lautaro siempre esté.
A la noche, esperé que Facundo se conectara, pero no había rastros. Entonces le escribí igual en el msn:

LaDiosa dice:
si estás avisame
(sorpresivamente, me contestó al instante)
Facu dice:
tengo data...sobre vos y mi hno
(que fea sonaba esa oración)
LaDiosa dice:
yo también tengo data de eso, por eso te hablé!
Facu dice:
quién es tu fuente?
LaDiosa dice:
el mismísimo Ezequiel
Facu dice:
naa ya empezaste mal, nunca se revela la fuente, solamente se dice si es confiable
LaDiosa dice:
aay, dale!!! Hablé con él y le pregunté, punto!
(que se hace el Sherlock Holmes??)
Facu dice:
mis fuentes son las personas con las que habló Ezequiel, así que vamos a ver él que dijo y ellas que entendieron :P
LaDiosa dice:
bue, a vos con quién te dijieron que habló?? porque no es la misma que me dijiste hoy a la tarde....
Facu dice:
Jorgelina
LaDiosa dice:
coincide, no la conozco igual
Facu dice:
ahí se produjo la confusión, Jorgelina le transmitió mal (seguramente a propósito) a Ailu
LaDiosa dice:
exacto...por eso ahora Ezequiel quiere ahorcar a esa Jorgelina por meterlo en líos...
Facu dice:
Jorgelina está medio loquita, le gusta armar este tipo de quilombos
cuando se fueron a Bariloche le dijo a Ailu que Lautaro la había cagado
LaDiosa dice:
para que la escuchan tons??
Facu dice:
bueno eso de Bariloche era verdad
(¡¡¡Qué raro!!!)
LaDiosa dice:
no interesa igual! pero quedó todo aclarado tons??
Facu dice:
sí hace un rato le dije a Ailén
ella sabe que si mi hno se manda alguna yo no lo voy a cubrir
o sea a lo sumo diré no me meto y listo
(Qué buen hermano que sos, che!)
LaDiosa dice:
y te creyó...o sea que terminaste arreglando vos el lío??
Facu dice:
sip nunca le mentí no voy a empezar ahora :P
(nah, esto es demasiado. Te llevás mejor con tu ex cuñada que con tu hermano? Ahora me cierran algunas cosas...)
LaDiosa dice:
o seaaa...que todo solucionado porque ella cree en tu palabra de que Lautaro no la caga?? fahh, sos influyente che :P
Facu dice:
jajaj yo no le dije que no la caga, le dije que no la cagó el sábado con vos
o sea Ailu lo debe querer matar a Lautaro por otras 20 razones las cuales ni me interesan, yo aclaré eso nomás
LaDiosa dice:
claro...y das fe con visita médica y todo!
a mi me dijo Eze que le preguntó a esta Jorgelina si esta Ailén estaba sola, porque le quería presentar a un amigo...y ella le dijo que estaba con Lautaro otra vez...tons ahiii parece que Eze le hizo un comentario (no se que tenía que ver, pero bue) de esa vez que nos había visto en Crow's a nosotros dos..te acordás?
Facu dice:
y Jorgelina se puso en pelotuda porque quiere que me la coja y yo no le doy pelota tonces dijo "hagamos quilombo"
y estoy seguro que terminó de mandarle fruta a Mailén y se fue a la mierda porque cuando yo entré a Crow's no estaba
LaDiosa dice:
tan perra va a ser de inventarle a la amiga??
Facu dice:
es loca, en una época se tajeaba los brazos con un cúter!
LaDiosa dice:
pero que no se meta con las cosas de la amiga!!! diosss
Facu dice:
o sea por ahí ella entendió que Lautaro también estaba con vos no se...cuando ya hay tantos "me dijo q le dijo" es imposible saber posta posta que pasó
LaDiosa dice:
es vdd...y eso pasa por la gente que lleva y trae...y Ezequiel que no se para que mierda abre la boca
Facu dice:
jajaj le hubiese preguntado directamente a Ailu si le quería dar al pibe y listo!
che Ailu te presento un amigo? no, no da, bueno ok, listo!
LaDiosa dice:
seeee!! pero bue...tenía que meternos a todos en el medio!!
y lo peor es que el sábado estuve acá....sin ninguno!
Facu dice:
jaja pero era re sospechoso que justo falten vos y mi hno!
y supuestamente Lautaro estaba estudiando... se se se como no!
LaDiosa dice:
pero yo no podía salir y juro que acá no estuvo
Facu dice:
no se, no se... ahora le voy a tomar lección a ver si estudió...
LaDiosa dice:
eehhmm....depende que materia capaz te la da bien jajaja
Facu dice:
ahora me dijo Ailu que le dijo Jorgelina que le dijo Ezequiel...jaja
no en serio... parece que Jorgelina entendió como que Ezequiel dijo que Lautaro estaba con vos y después para arreglarla dijo que yo estaba con vos pero mentira
da para un capítulo de conflictos en red jaja

Bueno chicos, si tanto quieren que esté con los dos, hago el esfuerzo y armamos un trío, que les parece? Así dejamos conforme a Jorgelina y Ailén tiene motivos valederos para ofenderse...

...Esta piba si que es inteligente!

viernes, 29 de enero de 2010

Mal de ojo

Facundo me tenía abrazada. Le suena el celular. Lo abre. Situación incómoda. ¿Puedo leer?. Él lee el mensaje, y yo también.

"Dejá a la fea esa y vení a tomar un vinito conmigo"

Facundo cierra el celular. Lo abre de nuevo. Duda. Mira a todos lados, se sonríe.
Me siento mal. Cómo de mas.
- Si querés ir, andá eh!. Yo doy una vuelta y busco a Mari. - dije por fin. No quería que esté conmigo si de verdad no quería.
No me contestó. Me miró y me dió un beso. Supongo que esa fue su respuesta. Eligió quedarse.
Al rato, mientras seguíamos conversando y mimándonos, nos interrumpieron. Era Marianela, Carlos y Lautaro. Los tres, matándose de risa.
- Trencito con Mari!!! - gritaba Lautaro. Carlos se puso adelante, y entre los dos, la apretaban. Mari gritaba. De placer, supongo.
Facu se sonreía. Yo miraba sin poder creer. ¿Desde cuándo Lautaro hacía esas cosas?. Marianela estaba irreconocible. Yo sabía que con Carlos se dejaba hacer cualquier cosa, pero ¿y Lautaro?. Ella me había dicho que "estaba bueno"...pero igual.
- Alcohol, alcohol necesita esta chica! - le dijo Lautaro al barman. Mientras hacía toda esa puesta en escena, Lautaro no dejaba de mirarme. Aunque me ignoraba, obvio. Era tan patético. Tan obvio que era todo a propósito. Tan básico.
Mari disfrutaba. Carlos acompañaba. Lautaro hacía el rídiculo.
Cuando me harté del show, me di vuelta y lo miré a Facundo.
- Bueno, que se diviertan! - y mientras me colgaba de su cuello, lo besé.
Al rato, por supuesto, Lautaro desapareció. Por suerte Mari y Carlos se quedaron en un rincón, asique ella no se quedó con las ganas.
Mas tarde, nos encontramos con Ezequiel.
- ¿Qué hacés Diosa? - me dijo mientras me saludaba.
- Bien. Vos? - le contesté con una sonrisa. Eze se acercó y me murmuró:
- ¿Éste no es el hermano de Lautaro?
- Si, por?
- Ah bueno, la cosa va mejor de lo que pensaba! - y después de abrazarme y guiñarme un ojo cómplice, se fue.
Nos separamos para ir al baño. Busqué a Mari y fuimos a tomar algo. Dimos una vuelta y encontramos a los mismos habitués de siempre de Crow's.
- ¿Dónde se metió Facu? - me dijo Mari.
- Creo que ya sé - y tomándola de la mano, la llevé hasta la barra dónde trabaja Débora. Y ahí estaba Facundo. Discutiendo.
Nos quedamos a un costado hablando con un amigo. Al rato, se acerca Facundo y me abraza. Fue raro.
- ¿Qué pasa? - le dije tierna.
- Nada. La hinchapelotas de mi ex.
- Ah, tu ex? - ¿No era tu amiga?
- Si, bah, no sé. Nunca fuimos novios posta, pero casi.
- ¿Y te sigue buscando?
- Si. Ya sabe que no quiero saber mas nada, pero insiste.
Nos quedamos apoyados contra una columna, hasta que, literalmente, la gente de Crow's nos hechó para poder cerrar. Ya era muy de día. Salimos y nos quedamos charlando con Mari en la esquina.
- ¿Pido un remis, Diosa?
- Dale - contesté mientras le daba el celular a ella para no despegarme de Facu. En ese momento salió Débora. Caminaba de la mano con un pelado que también trabajaba en el bar. Pero en ningún momento nos sacó la vista de encima.
- No te deja de mirar. - le dije. No me contestó. Ahí había algo raro. Moría de ganas de saber todo, pero sin embargo, no me pareció prudente preguntar. Si tenía ganas, ya me iba a contar solo.
- Tiene 40 minutos de demora. Y es la que mas rápido tiene, asique imaginate - me dijo Mari después de un rato.
- Y bueno, esperamos. - dije.
- Yo me quedo hasta que venga. Asi no se quedan solas. ¿Ves?. Estos son los momentos en que extraño mi auto. La semana que viene voy a averiguar que onda los papeles, a ver cuando lo puedo usar.
- No te preocupes, te alcanzamos hasta dónde quieras después, en agradecimiento. - le dije mientras nos sentábamos en una parecita de la esquina. Poco a poco la gente fue desapareciendo. Algunos subían a autos, otros se iban caminando. La calle estaba desierta. Aparecieron algunos cartoneros con sus carros repletos de cosas. Se acercaban al bar y buscaban vaya a saber uno qué. Al rato, se asomó el barrendero.
- Falta que salga la vecina a regar y listo. - se burlaba Facundo.
- Eran 40 minutos chinos. - se quejó Mari.
- Si sabíamos que era tanto, lo esperábamos en el Mac de la avenida.
- Uy! Hubiera estado bueno!. Tengo un hambre... - dije.
- Bueno, la próxima ya sabemos.
Pasó una traffic con la puerta de costado abierta. Adentro, un grupo de 5 tipos, borrachos.
- ¡¡Llevala a un telo!! - gritaron. Todos nos reímos.
Al rato, un auto con un viejo manejando se paró en la esquina. Bajó el vidrio y le dijo a Mari:
- Tengo 13 pesitos, ¿qué me hacés?
Otra vez las carcajadas. Pero Facu, muy atento, se acercó hasta dónde estaba Mari y miró adentro del auto. El tipo arrancó y se fue.
Parecía que esa mañana no terminaba mas. Hasta que llegó el remisero.
- Tiene corbata!! ¿Dónde llaman ustedes? - se reía Facundo.
Lo llevamos hasta unas cuadras antes de la casa, "para no desviarnos", insistió.
Y nos fuimos a dormir.

El lunes me levanté tarde.
- Mami, me siento mal! - me quejé.
- ¿Qué te duele?
- El cuerpo
- Fiebre. Agarrá el termómetro.
Y tenía razón. 39° de temperatura. "Esa perra me ojeó!", pensé. Me quedé en la cama y llamaron al doctor a domicilio. La minita (recién recibida, por la edad), me dijo que no había sintómas de ánginas, asique con ibuprofeno iba a andar bien. Y me aconsejó reposo, si el finde quería salir.
Pero pasaban las horas, y en vez de estar mejor, yo empeoraba. El miércoles ya no podía ni tragar.
- Mamá!! Si éstas no son anigas yo soy Angelina Jolie.
- Bueno, volvamos a llamar al doctor.
Ésta vez, vino una vieja que la tenía clara (¿por qué nunca un doctor hombre?). Me dio antibiótico y reposo hasta que no lo termine de tomar. Obvio, me quedaba sin fin de semana.
A la tarde me vinieron a visitar Mari y Darío. Los recibí con mi mejor cara de moribunda y pijama. Estuvimos hablando y Dari me confesó que tenía ganas de invitar a Yani a salir a algún lado. Conjuntamente con mi mamá y abuela, le insistimos para que este finde se de la salida.
Mas tarde, mientras chateaba con la notebook en la cama, Mari armó una conversación de a 3 con Facundo.

Mari dice:
viste que tiene anginas?
Facu dice:
si, me contó sus síntomas
Mari dice:
yo la fui a cuidar hoy
Facu dice:
yo puedo ir el viernes que no trabajo
LaDiosa dice:
claaroo..como no tiene ningún otro plan jaja
Facu dice:
hasta las 3 d la tarde tengo un plan importante q es dormir :P después nada
Mari dice:
dejá de quejarte!!! ya tenés enfermero para el viernes
LaDiosa dice:
vos decís que va a venir de verdad??
Mari dice:
confío en él
Facu dice:
peero me cago en la put (tono pepe argento)
listo el viernes voy, confirmado

Y quedamos que luego le daba la dirección y demases. De todos modos, estaba segura que no iba a venir. El jueves pasó lentísimo. Yo mejoraba gracias a los antibióticos, pero igual, me la pasaba en cama.
El viernes a la mañana llamaron a casa avisando que había fallecido la madrina de mi mamá. Ella la había estado cuidando en el hospital la otra semana. Eso entristeció a todos. Mi mamá era un trapo de piso, le afectó mucho la noticia.
Al mediodia se fueron todos al velorio y yo me quedé obediente en la cama. Pero mi mente estaba en otra cosa...hoy venía Facundo?. Pero no recibí ningún mensaje.
Mientras dormitaba y hacía zapping entre MTV y Much Music, me dí cuenta de algo.
-¡El mail! - grité.
Encendí la PC y abro el msn. "1 correo electrónico sin leer". Entro. Me parecía que internet andaba mas lenta que nunca.
Sí, era de Facundo.

"hola señorita, si a usted le parece a eso d las 17:00 hs la voy a visitar y le llevo alguna golosina, si no tiene nada que objetar me pasa su dir :P"

Miro el reloj. Eran las 4 de la tarde.
Me miré al espejo: un desastre. Me agarró un ataque...

...en una hora tenía a Facundo tocando timbre.

miércoles, 13 de enero de 2010

Té para tres

Entramos al otro Pub. Dimos unas vueltas y encontramos algunos conocidos.
- Vayamos a tomar algo - le dije a Mari. Tenía la necesidad de seguir en ese estado de mareo absoluto. Nos acercamos a la barra y pedimos unos tragos. Mientras esperábamos que los preparen, alguien nos agarró de la cintura.
- Opa!!! ¿Cómo andan las chicas? - era Claudio.
- Buen, apareciste! - le reproché.
- Uhh, no me maltrates linda. ¿Cómo anda la flaquita? - no solo por la botella vacía en su mano, me di cuenta que él estaba peor que yo.
- Mejor, en la casa. Ni un mensaje le mandaste
- Tenés razón. Estuve re mal. Pero lo puedo remediar ahorita mismo - dijo mientras se avalanzaba encima nuestro
- No te confundas Claudio! No mezclemos el ganado, querés? - le dije en tono firme.
- Uy, que carácter! Okey, no te preocupes. Tengo mercadería para ustedes asi nadie confunde nada - y diciendo esto, señaló hacia el otro lado del bar. Estaban Lautaro y Carlos. - Andá a buscarlo.
- Ni loca! Si tiene interés que venga él! - ¿Qué se pensaba? No iba a rogarle atención a nadie, porque por más que durante todo este tiempo habíamos charlado por msn y arreglado "posibles salidas" que nunca surgieron, yo me acordaba lo que había visto la última vez. Y no me gusta ser la boluda.
- Ahora te lo traigo - y después de hacer fondo blanco de su vaso, Claudio desapareció entre el tumulto de gente. Con Mari nos quedamos ahí un rato charlando y criticando a dos que bailaban y nos pisaban los pies.
- ¿Vamos al baño? Me hago encima. Y de paso vemos si los vemos a los chicos. - le dije a Marianela antes de que se me vaya el efecto tequila. Subimos a los baños, y tardamos un rato (como saben, los baños de mujeres son terrorificos). Al salir, estaban ahí. Lautaro y Carlos nos esperaban en la puerta muy pacientemente.
- Buenassss - dijo Lautaro. Nos acercamos a saludar. No me dio tiempo ni de pensar, que me agarró y me arrinconó contra una pared. - Te extrañaba - me dijo. No le creí, obviamente, pero a veces la noche te hace ver las cosas de otra manera.
- ¿A si? No me daba cuenta - contesté en tono burlón.
- Ahora te vas a dar cuenta - y me dió el mejor beso que me pudo haber dado jamás. Solo después de varios minutos, nos despegamos y pude ver que Marianela y Carlos habían desaparecido de nuestro lado. - Vení - me dijo agarrándome del brazo. Me llevó a un rincón que estaba vacío. Era una parte del bar que estaba lleno de mesitas, pero como ahí no se baila, no se junta gente, solo había un grupo de chicas riéndose. Se sentó en una silla contra la pared, bien alejado de todo y me hizo sentarme arriba de él. Me empezó a besar con fuerza. Cada vez con mas pasión. Luego siguió por mi cuello, mientras con sus manos, me acariciaba entera. Yo podía sentir la temperatura de nuestros cuerpos, elevánsose cada vez mas. De pronto, agarró mi mano y me indicó lo que quería.
- Para. No. - reaccioné a medias con un murmuro.
- Dale, por favor. - me pidió al oído. Al principio me opuse, pero luego, me dejé llevar. Era la primera vez en mi vida que hacía algo así. Y encima en un bar! Me daba pudor que alguien pueda vernos, pero al mismo tiempo, la adrenalina me llevaba a olvidarme de todo. Podía sentir los sonidos de placer y eso me daba la pauta que a pesar de ser primeriza, no lo hacía tan mal. Hasta que por fin, desplomó su cabeza en mi hombro y yo solo pude acariciarlo.
- Lautaro - sentimos una voz y de pronto reaccionamos. Él tapo la evidencia del acto con su remera, lo cual hizo que se manchara todo. Nos dimos vuelta. Y ahí lo vi. Avergonzada por la situación que me encontraba y molesta porque nos estaban interrumpiendo.
- ¿Qué querés? - contestó de mala manera. El interruptor le dijo algo en el oído. - Bueno, en un rato bajamos. Andá.
- Yo te digo lo que me dijo Claudio nada más. - Contestó en voz alta. A mi ni me miraba, y yo rezaba para que se fuera cuanto antes mientras con el cuelpo, ocultaba lo que Lautaro había dejado al descubierto.
- Okey, pero andate ahora. - Y por fin se dio media vuelta y se fue. Nos miramos. Recién en ese momento reaccioné. Saqué de mi cartera un pañuelito de papel y se lo dí. Limpió lo que pudo y me dijo - Voy al baño a limpiarme la remera. Ahora vengo. - y me besó. Yo me quedé ahi sentada, pensando en lo que había hecho. ¿Por qué?. Porque Lautaro me podía. Me podía como ningún otro. Y con él, no me importaba nada.
Volvió del baño y me dijo si bajábamos asi nos encontrábamos con los demás. Le dije que si. Cuándo estábamos bajando por las escaleras me dijo al oído - Hoy te vas conmigo Diosa. - Hice caso omiso. Sabía que no me iba a ir a ningún lado mas que a casa, pero ya iba a haber tiempo para decirle que no. O no.
Nos encontramos con el resto. Mari estaba charlando con Claudio, Carlos estaba al costado, y mas allá, el chico que nos había venido a interrumpir antes.
- Voy a la barra a pedir algo. Ya vengo. - me dijo Lautaro y desapareció.
- Vení Diosa, te presento a tu cuñado - dijo Claudio cuando me vio sola.
- Yo no tengo cuñado! - contesté sonriéndome.
- Bueno, vos me entendés. El es Facundo. El hermano de Lautaro. - Y ahi lo miré por primera vez a los ojos. Vi esas pestañas largas, esa mirada profunda. Esa boca chiquita pero con labios carnosos. Alto. Simplemente altísimo. Le sacaba una cabeza cómodamente a todos. Si piel blanca, como si nunca hubiera visto el sol. Y esa expresión de seriedad entre aburrida y tranquila, pero muy observadora. Era él. Si, el mismo que nos había interrumpido hacia unos segundos.
- Hola. - dijo sin cambiar de expresión. Me acerqué y le dí un beso. Él apartó enseguida la vista y sacó el celular del bolsillo para leer un mensaje.
- Tengo el mismo! - reaccioné. Lo saqué para mostrárselo. "Me tengo que llavar bien con él" pensé.
- El tuyo es plateado - respondió. Los pusimos uno al ladito del otro. - Igual es raro, no conozco a nadie que tenga el mismo celular
- Es verdad. Yo tampoco.
- ¿Ven? Ya tienen cosas en común! - dijo Claudio. De pronto Marianela se acercó y miró la foto que tenía él de fondo de pantalla.
- A esa chica la conozco. ¿De dónde la conocés? - preguntó. Era una foto de la cara de una chica. Tenía el pelo rojísimo y con rulos.
- Es la que se coge Facu todos los findes. No? - contestó muy delicadamente Claudio. Él se limitó a sonreir y decir que era alguien que estaba olvidando. "Evidentemente mucho esfuerzo no hace, porque si la tiene en el celular", pensé.
- ¿Vamos afuera? - dijo Carlos. Y todos lo seguimos, menos Claudio que dijo "Ya vengo" y desapareció.
El bar tenía un patiecito muy lindo, pero ya era casi de día y la claridad me hacía reaccionar. Le hice seña a Mari, y entré a buscar a Lautaro. Algo me olía mal.
Di un par de vueltas, hasta que comprendí que no debía menospreciar mis intuiciones. Ahí estaba. Pero con otra.
Si, Lautaro estaba abrazando, besando y calentando a otra.
No lo soporté. Una cosa era verlo cualquier día con cualquiera mina. Y otra muy distinta, era verlo 2 minutos después de haber estado conmigo. Y mas, desupués de que yo haya hecho lo que hice. Me sentí la peor. La mas idiota. Tenía ganas de romperle la cara de un cahcetazo. La impotencia era tremenda. Y peor fue cuando levantó la vista y me miró. Lo odié. Quizás había pasado por situaciones parecidas, humillaciones de ese estilo, pero nunca me molestó tanto como ese día. Es que como ya había dicho, Lautaro era diferente para mí.
Me di media vuelta y salí. Cuando llegaba a la puerta, siento un brazo que me retiene. Me doy vuelta y era él.
- ¿Qué querés? - la rabia me salía por la boca.
- Perdoname. Es mi ex. Y la verdad, es que quiero arreglarme con ella. No sabía que estaba acá. - Y ahí entendí que era eso lo que el hermano le había avisado cuando nos interrumpió. Me sentí tonta. Chiquita.
- No podés Lautaro. Hace lo que quieras con ella. Pero a mi no me tocás nunca mas un pelo. Escuchaste? - me solté y salí. Otra vez la claridad. Otra vez me enceguecío la luz y la verdad.
Al costado, Carlos y Marianela apretado. Al lado suyo, Facundo. Apoyado contra una pared, tomando un Pronto. Me acerqué para charlar con él al menos y no sentirme tan sola.
- ¿Querés? - me convidó simpático. Entendí que su inexpresividad no era de amargura. En eso era bien diferente a Lautaro. Uno movía cada uno de sus músculos para hablar. Gesticulaba cada momento. En cambio, el otro era inmóvil. ¿En qué otras cosas se diferenciarían?
Tomé un traguito y le agradecí. Carlos hacía bromas y jodía con Mari.
- Está caliente esta! - bromeaba. De pronto, Facundo agarró la botellita de Pronto y le tiró un chorrito al escote de Marianela. Todos nos reíamos mientras Carlos trataba de rescatar algo de bebida. En ese momento se abrió la puerta. Salió Claudio con una chica, y Lautaro con su ex. Miró muy mal la situación, pero poco me importó.
El muy caradura se instaló a apretar con la mina al lado nuestro! ¿Por qué? No lo toleraba. 5 minutos mas y yo me iba de ese infierno.
Hasta que la luz del día dejó de encandilarme y pude ver con claridad.
- Che Facu, dale un beso - dijo de pronto Carlos, que nos vió a los dos solos, mirando la nada, al rededor de gente que disfrutaba de su juventud. Facundo se sonrió.
- ¿Qué decís Carlos? - contesté casi horrorizada.
- Si, dale un beso a tu cuñado! Dale, total, es casi como darle a Lautaro, pero un poco mas alto.
- Entonces no, gracias! - dije irónica.
- Bueno, pero Facu es mejor. Tiene mas experiencia. Es mas grande - insistía.
Entonces, por un segundo entendí varias cosas. La miré a Mari, y ella me respondió con un gesto, que haga como quiera. Miré hacia el otro lado, y ahí estaba Lautaro, sin medio de reparo, dándole amor a su ex. Pero lo miré a Facundo. A esos ojos. A sus pestañas. Y me sonrió.
Me quedé inmóvil.
Facundo se acercó.
Y me besó.
- Ahhhhhh bueeeeenooooo!!!!! - escuchamos de pronto. Nos separamos. Era Lautaro.
- ¿Qué te pasa? - "Me dice algo más y a mi me echan por zutirlo", pensé.
- Nada, a mi nada - dijo con una sonrisa irónica. Lo odiaba mas ahora.
No me volvió a hablar. Al rato se metió adentro con Claudio y sus chicas. Carlos se llevó a Mari afuera del bar. Después me enteré que se escapaba de que alguien lo vea, ya que él también andaba en algo. Desde ese día entendí, que ese grupo era para eso. La pasabamos bárbaro en los boliches, pero nada más. No podíamos esperar nada de ellos. Nos ofrecían diversión, cuando podían, pero solo eso.
Me quedé hablando con Facundo, ya que estábamos los dos solos. Me contó que iba a encontrarse con unos amigos, pero hubo un mal entendido y cayó ahi con el hermano. Él se llevaba bien con todos los amigos de Lautaro, y a veces salían juntos.
Me sentí muy cómoda hablando con él, a pesar de que la situación era super díficil. No solo me había visto haciendo lo que hice con el hermano, sino que ninguno de los dos tuvimos reparos en darnos un beso. Sin embargo, ahi estábamos los dos, hablando de cualquier tema que se nos ocurría para pasar el rato.
- Entré y dije: "Hola, me quiero probar ese chaleco sin mangas de la vidriera", y la chica me contestó "No va a ser chaleco con mangas" - me contaba divertido. Y así, mil anécdotas mas. Lo miraba y encontraba cosas parecidas a Lautaro, pero a la vez, eran muy diferentes.
Marianela volvió y desde afuera me dijo que salga así nos íbamos. Entendí que quería escapar, porque Carlos tenía otras intenciones. Lo saludé a Facundo y salí.
Ya en la remis a casa, conversábamos lo sucedido.
- Soy la mas boluda!! ¿Por qué caí como caí con Lautaro? Era obvio que me iba a dejar tirada! Y yo, cumpliendo sus placeres... - dije mortificada.
- Diosa, escuchame una cosa. Estuviste con dos hermanos en una misma noche. En una diferencia de 5 minutos aproximadamente. Te envidio.
- Yo no me envidio un sorete! Chau Lautaro...para siempre!
Y si, sabía perfectamente que esa historia terminó desde el momento en que "toqué" a su hermano. Pero acaso, él podía humillarme con cualquiera y yo no? Era justificado su accionar solo porque era su ex y no mi hermana?
"Adios Lautaro", pensé triste mientras me acomodaba en mi cama esa mañana, "esto se termina acá"...

...lo que no sabía, era que la historia con Facundo, recién empezaba.

viernes, 8 de enero de 2010

Septiembre

Y llegó el mes de la primavera. Las cosas se desarrollaron con normalidad. En la facultad, cada día estaba mas segura que no podría estar estudiando otra cosa que no sea Sistemas.
Con Germán, las cosas se calmaron. Con Lucila, no volví a hablar, pero notaba que cada día le iba peor en las materias. El misio, solo encajaba -y muy bien- en la materia de Roberto.
Roberto es un tipo muy perceptor. Entiende a la gente a la perfección, capta los entre telones del curso, y ve hasta las emociones ocultas de sus alumnos. Cuando hay alguien que la está pasando mal y nadie lo sabe, Roberto se entera y se preocupa. Se acerca, lo toma del hombro y le da consejos. Igual sucede con los chismes. Es el Jorge Rial de la facultad. Y no iba a ser menos, Roberto sabía que algo pasaba entre el misio y yo, y actuaba en consecuencia. Con la excusa de que eramos los mejores promedios de la comisión en su clase, nos ponía juntos a hacer cualquier cosa: trabajos, ayudar a los que menos entendían, etc. Misteriosamente, también se notaba que no tenía mucha afinidad con Lucila. Y nunca faltaba la broma con doble sentido. Pero así era Roberto, y con el tiempo aprendí a restarle importancia. Pero claro, al principio con cada comentario, me ruborizaba hasta el pelo!
- El mes que viene, la facultad organiza junto con algunos organismos, un congreso de tecnología. Hay charlas con gente que viene de diferentes partes del mundo, hay empresas que se promocionan, van a ver robotitos y demás giladas, pero no deja de ser interesante. Asique vayan anotándose en la web para tener la entrada - dijo un día. Todos muy diligentes, le hicimos caso.
Durante todo Septiembre, salimos los sábados al mismo Boliche de siempre. Y siempre veíamos a Lautaro y cia. Formar ese sexteto, era hasta ese momento, lo mas divertido que me había pasado, y quería que durara para siempre.
Lautaro era divertido, original, apasionado, lindo, inteligente, y muchos adjetivos mas. Me encantaba.
Yanina se había visto a solas con Claudio varias veces. Parecía que todo iba viento en popa. Él se notaba enganchadísimo, mucho mas que ella. La llamaba durante el día, le mandaba mensajes, la invitaba a salir. Hicieron hasta un intercambio de collares. En una de esas salidas, tuvieron relaciones. Se encontraron a la tarde, fueron a tomar algo, y cuando anochecía, la llevó a un telo. Yanina, como ya dije, tenía experiencia en el tema. Después de 2 años de novia, no había ningún tabú que le impediera hacerlo. Además, Claudio sería su 3er hombre.
- No sabés lo que es este pibe!. - me contó al otro día. No podía esperar muchos detalles, porque Yani siempre fue un poco reservada con su privacidad. - De pensarlo, me caliento! - repetía. Y se le notaba en la cara. Nunca mas la vi así por alguien.
En cambio, lo de Mari con Carlos, era mas bien de rebote. Era para completar el juego perfecto. Pero para ser sincera, ni él ni Lautaro desaprovecharon la oportunidad. Una mañana, al salir del Boliche, nos propusieron irnos a "otro lado". Yo y mis miedos, le dijimos que no. Mari también. Yanina aceptó. Supongo que los chicos nos habrán odiado, pero no era algo que estuviera en tela de juicio. Mas allá de que Lautaro me mataba, no tenía la seguridad que necesitaba para dar ese paso. Ni siquiera se imaginaba que yo era virgen! Me trataba como si tuviera el historial de Moria Casán. Siempre tuve el mismo karma con los hombres, no me vieron muy puritana.
Pero insisto. Septiembre fue un mes hermoso. Pasé los mejores findes, entre amigas y "amores"...

...pero llegó Octubre y todo cambió.

jueves, 7 de enero de 2010

el Sexteto (2da parte)

- ¿Salimos de éste tumulto? - me preguntó Lautaro al oído. Al lado nuestro bailaban Lucila y el misio. En realidad se mecían de un lado al otro, porque esas botas no creo que la dejaran hacer muchos pasos.
- Si, por favor!
Yanina y Claudio se seguían matando contra la pared, y Mari hablaba cada vez mas animada con Carlos. Nos fuimos contra el escenario donde suelen tocar las bandas en el Boliche. Me empezó a besar despacio. Me sostenía con fuerza. Jugaba con mi pelo. Hasta que el super parlantote que teníamos al lado, empezó a dejarnos sordos.
- Vamos para allá - dijo, y terminamos contra una columna. De pronto, sentí una mano por detrás. Pero Lautaro me estaba sosteniendo la cara. ¿Cómo era posi..
- ¡La puta madre! - me di vuelta y un flaco me sonrió. - ¿Qué hacés idiota?
- ¿Qué te hizo? - saltó Lautaro enojado
- Me tocó el culo! - si, muy fino lo mio. Al ver nuestra reacción poco feliz, el flaco se fue. - Ya está. Se fue. ¿En que estábamos? - le dije sonriendo
- En que ésto, te lo toco yo nada más - contestó mientras pasaba su mano sobre mi espalda, y luego, mas abajo. Me besaba como nadie. Me gustaba como nadie. ¿Qué tenía de especial Lautaro?
A la hora del cierre del boliche, llovía. Nos despedimos rápido, y terminamos las 3 abajo del techo de un quiosco en la vereda de enfrente. Llamé a 400 remiserías, pero la mas conveniente, tenía demora de una hora.
- Bueno, tendremos que esperar! - dije cuando corté. Cada vez llovía mas fuerte. Vimos salir a Germán y al misio. Ellos también nos vieron, y vinieron. Se sentaron con nosotras. Evidentemente la otra se había ido antes.
- Diosa, te felicito - me dijo Germán.
- ¿Por?
- Por el flaco que te levantaste. Tiene toda la facha - si, esos términos usa Germán.
- Primero, no me levanté nada. Yo lo conozco hace bastante - bue, bastante no, pero de todos modos él no le iba a preguntar - Y segundo, no se si me estás tomando el pelo o que. ¿Por qué me tenés que felicitar? ¿Es un logro que esté con alguien lindo?
- No, no me malinterpretes. Te lo quise decir como un elogio. Me alegra que no estés con cualquier feo de por ahí. - me contestó con ojos tiernos. Ese era el Germán que yo conocía y quería.
- Si, estabas muy entretenida - acotó el misio. No se que cara le habré puesto, porque en seguida agregó - Las chicas también.
- Estamos enamoradas - contestó Yanina mientras me guiñaba un ojo. Nos reimos todos, y seguimos haciendo chistes mientras esperábamos el remis y veíamos como llovía. En eso, cruzan la calle Lautaro, Claudio y Carlos.
- ¿Siguen acá divinas? - preguntó Claudio
- Estamos esperando el remis - contestó Yani. - ¿Ustedes?
- Venimos de comer un pancho - al lado del Boliche, hay una panchería que se llena de adolescentes hambrientos de un desayuno que calme el alcohol antes de irse a dormir. Y ellos, eran habitués.
Yanina se sentó encima de Claudio, y abrazados miraban la lluvia mientras charlaban con los demás. Al lado, Germán y el misio. Lo seguía yo, y a mi lado, Lautaro. Por último Carlos se sentó tímido junto a Mari. La escena era perfecta, salvo por dos que sobraban.
- Ah, me olvidé de preguntarte algo. - me dijo Lautaro.
- ¿Qué cosa?
- Cuando llegué, hoy temprano, te vi hablando con un barbudo. ¿Quién era?
- ¿Él? - dije señalando al misio. Pensé que me estaba cargando.
- No, no. Tenía barba - contestó casi sin mirarlo.
- Era él, Lau! No hablé con otro barbudo. - dije riéndome casi. El misio miraba sin entender.
- No, no. Era mas alto! - insistía.
- Era él! Misio, parate por favor. - el misio, divertido, me hizo caso. Lautaro lo miró y cambió el gesto
- Ah, si, era él. - Yanina y Marianela se morían de risa. Claudio se agarraba la cabeza y Germán miraba desconfiado.
- ¿Qué problema hay, uei? - Si, suele hacer onomatopeyas misioneras.
- Ninguno, ahora sé que sos un amigo, pero al principio me puse celoso - dijo mirándome y estampándome un beso. Todos hicimos silencio. El misio no volvió a hablar.
Como siempre, los remiseron son excelentes chamuyeros, y el auto llegó una hora y media después de la llamada. Yo tenía el pelo empapado, y la pintura corrida, pero así y todo, Lautaro me abrazaba con fuerza.
Nos tuvimos que despedir, aunque ninguna de las 3 queríamos. Subimos al auto, y mientras esperaba que cambiara el semáforo, vimos que dos se iban por un lado, y tres por el otro. El remisero habrá quedado sordo, porque no paramos de decirnos emocionadas lo que nos gustaba de los chicos.
- Lo voy a ver en la semana - dijo Yanina.
- ¿En serio? ¡Qué suerte! - dije feliz. Pero en el fondo me daba bronca que Lautaro no me había invitado a salir. "Quizás Claudio se apura mucho" pensé.
- Yo estoy contenta. No le tenía fé a Carlitos, pero me gusta mucho - dijo entusiasmada Mari.
- Chicas! ¿Qué mas podemos pedir? - suspiré.
- ¿Volver a vernos los 6? - contestó Mari.
- El sexteto! Como dijo Claudio! - saltó Yani. - Ésto recién empieza!

...Y no se equivocaba.

el Sexteto (1era parte)

Llegó el sábado y Yanina nos invitó a cenar a la casa. El papá hace unos asados increíblemente ricos, asique aceptamos con todo gusto. Mientras nos pintábamos (mas aun) y escuchábamos música, abrimos el msn para ver quién salía.
- Yaniiiii!! ¿Salen hoy? - era Germán. - yo estoy acá con el misio. Seguramente vengan algunos mas. Estoy convenciendo a Lucila también.
"Yanina ha cerrado sesión"
- ¿Con que necesidad? - dijo Mari después de cerrar el msn.
- ¡No les demos bola! Nosotras vamos a hacer la nuestra! - determinó Yanina. Cuando terminó de arreglarse, salimos para el Boliche en el auto del papá asador.
- ¡Mirá! Los chicos!! - dije casi en un gritó. Estábamos a una cuadra cuando vi que por la vereda íban caminando Lautaro, Claudio y otro chico mas. - Seguro van para allá también...
- ¿Qué chicos? - dijo el papá de Yani parando el auto. - Los llevamos!
- No, papá! Seguí!!
- Daaaleee! Asi no caminan! - insistió bajando el vidrio de la ventanilla. Automaticamente todas nos agachamos como ocultándonos.
- No! Seguí! Dale... - imploraba Yanina
- ¿Quienes son?
- El chico que le gusta a Yani y los amigos - dije mientras miraba la cara de odio de Yanina
- Con mas razón! Quiero conocerlo. Hola! Soy el papá de Yanina! - gritó asomándose por la ventana. Los chicos cada vez avanzaban mas, por lo que se acercaban al auto, pero por suerte, no nos habían visto
- Papá!! Arrancá ya o nos bajamos! - y entonces arrancó, pero no por la amenaza, sino porque el auto que estaba atrás tocaba bocina.
Llegamos. Yanina protestando con el padre y nosotras muriéndonos de risa. Entramos y ahí justito en la puerta, vimos a Germán y al misio. Nos saludamos y hablamos de cosas sin importancia. Fuimos a la barra a pedir algo
- ¿Estás enojada conmigo? - me dijo por la espalda y al oído el misio. Cuando me di vuelta para contestarle, vi por encima de su hombro a Lautaro. Él me miró, pero siguió caminando.
- No. ¿Tengo motivos? - contesté con una sonrisa
- Creo que no, pero pregunto porque te veo distante
- Bueno, me acerco entonces jajaja! - quise sonar divertida y quedé pelotuda, lo se. - En serio misio, ya fue.
- ¿Seguro que fue? - murmuró mientras me agarraba de la cintura. En seguida pude ver sus intenciones, pero reaccioné.
- Si. Chicas! Vamos a bailar? - dije mientras me soltaba. Todos aceptaron. Nos fuimos al centro de la pista, y empezamos a menear. El misio hacía trencitos, y bailes de moda que le quedaban justo para apoyarme. Yo me corría. Pero él volvía. Hasta que me cansé.
- Misio basta!
- Ué! - En Misiones dicen asi? - ¿Qué pasá?
- Escuché que Germán dijo que Lucila estaba viniendo, ¿Por qué no la vas a buscar a la puerta? Asi me dejás de refregar, por favor - y dedícandole mi mejor sonrisa me fui a dar una vuelta. Pero no pude dar muchos pasos.
- Opa!!! ¿Cómo le va señorita? - era Claudio
- Ahora mejor! Jaja! ¿Cómo estás?
- Bien! ¿Tu amiga vino?
- Ajam. ¿Te llevo? - y lo hice encontrarse con Yanina. Lucila había llegado. Vestida como caracterizaba hacerlo, desentonaba totalmente. Yo trataba de bailar con Mari, pero la situación me incomodaba bastante. "¿Dónde está Lautaro?" pensaba. Quería que apareciera ya!
- Por fin sola - Si, había llegado. Me dió un besazo (¿Existe esa palabra?) adelante de todos. Yo lo abracé. Estaba dónde quería estar. Y ahora todos podían ver que de verdad, no me importaba los quilombos que tenían ganas de armar. Estaba en otra cosa, mariposa! De pronto apareció un chico.
- Ah Carlos! Él es mi amigo, te lo presento - era el que caminaba con ellos en la calle. Era alto como Lautaro, pero mucho mas flaquito. Pelo negro y bigotes.
- Presentáselo a Mari! - dije al ver que la pobre intentaba bailar con Germán de mala gana.
- Marianela!! - gritó Lautaro sin soltarme de la cintura. Al lado nuestro, Claudio y Yanina se mataban contra una pared. - Te presento a Carlos, un amigo. - Mari se acercó. Carlos estudió la situación y entendió en seguida. Tenía en la mano un vaso de fernet, agarró el sorbete y lo revoleó hacia atrás para luego hacer fondo blanco. Acto seguido saludó a Mari y se pusieron a conversar.
Así nació "el sexteto". La pieza que completaba el inicio de esos meses que disfrutamos a pleno. Eramos 3 mejores amigas, con 3 mejores amigos. ¿Qué mejor? Compartíamos códigos, chistes, momentos y diversión. Además, las tres nos perdíamos cada vez que los veíamos. Nos podían en cuerpo y alma...

...Y no exagero.