jueves, 12 de agosto de 2010

de Contraseñas y Madrugadas

El día que Facundo me dió la contraseña de su Facebook, sentí que tocaba el cielo con las manos.
Había hecho una aplicación para testear "cuánto sabés sobre Crow's" y luego de emplear toda su imaginación, descubrió que la encuesta no dejaba ver los resultados de los que la hacían.

Facu dice:
la computadora de la oficina tarda tres años y medio en hacer cada paso, capaz vos desde tu casa podés fijarte mejor. Aparte que de éstas cosas entendés mejor que nadie.

No lo saqué de la duda, y acepté con todo gustó investigar la aplicación para fijarme si la podía configurar para saber los resultados ajenos.

LaDiosa dice:
Ahora que entré, igual te deja a vos estar conectado?
Facu dice:
sisi, ningún problema

Excelente! Eso quería decir que yo podía entrar cuando quisiera que él ni se iba a enterar.
Estaba tan excitada que ni cuenta me di que se me hizo la hora de ir a la facu, y que todavía estaba en bolas. No pude solucionarle el inconveniente y Facundo desistió en hacer encuestas absurdas. Llegué de la facultad tarde, pero no peresoza, corrí a zambullirme en su Facebook para investigar todo lo que podía...y lo que no también.
Miento si digo que encontré algo que me sorprendiera demasiado. Evidentemente Facundo, así de reservado como parecía, era mas transparente de lo que imaginaba. No tenía complicaciones ni cosas para ocultar.
Lo único "jugoso que encontré", fueron varios mensajes de Débora, la colorada. No podía esperar menos de ella: no solo le confesaba sus ganas de volver a acostarse con él, sino que también le decía sin un mínimo de reparo que lo amaba como nunca amó a nadie. Repito, eso no me sorprendía para nada. Pero en esta oportunidad, pude ver las respuestas de Facundo, algo que hasta ahora desconocía.

Mensaje de Débora:
te quiero Facu. Es terrible como se me hace el corazón cuando te veo con otra persona. Es cuestión de acostumbrarse? La historia de amor que no fue... la nuestra.
Mensaje de Facundo:
yo también te quiero. No creo que haya que acostumbrarse a las cosas que no te gustan, más bien pasa por hacerse a la idea de que si no funcionó las primeras 10 veces que lo intentamos tampoco funcionaría una 11, al menos no nos quedamos con la duda de que hubiese sido, simplemente probamos y no funcionó.

No podía dejar de investigar fotos, mensajes, facebook ajenos, me sentía en el paraíso de las chusmas. ¡Cuántas darían todo por tener la constraseña de su chico!
- No entrés mas!! - me gritó Yanina
- ¿Por qué?
- Porque él te dio la contraseña con un fin, no para que le revises la vida!!
- Ay Yani! Quisiera ver que harías vos si el chico que te gusta te da la llave para ver lo que quieras. ¿No mirarías?
- No sé...ya sabés: "ojos que no ven..."
- Si, pero la intriga me puede mas. Aparte hay cosas que necesito saber. Por suerte no me llevé sorpresas.
- Igual, te digo, un divino! Uno no le anda dando la contraseña a cualquiera. Quiere decir que confía mucho en vos. Sentite bien.
- Es verdad - dije poniéndome a pensar en algo que no se me había ocurrido entre tanta emoción.
- Por eso, no eches a perder la confianza que te tiene, Diosa. - concluyó Yanina.
Cada tanto volví (y vuelvo) a entrar. A veces para saber a donde salía un fin de semana, a veces para saber si ya había leído esa notificación importante. Pero jamás hice algo para sacar ventaja, no es mi intensión en todo esto.

El sábado volví a salir con Marianela y Yanina a Crow's. Julián había quedado tan emocionado que le pidió a LaCruz que lo vuelva a cubrir para salir. El pobre disfrutaba como nadie, y notaba cosas que quizás yo, acostumbrada a vivirlo cada sábado, pasaba por alto. Julián era un nene grande, y todos disfrutábamos de su alegría.
Después de hacerle la pata con varios tragos que Juli quería probar, y luego de dar 400 vueltas para darle el gusto a Yanina, yo ya estaba para dormir hasta pasado mañana.
- Diosa, ése que está ahí no es Facu? - me preguntó Marianela. Agudizé la vista y lo confirmé, Facundo estaba sentado en una de las barras, pidiendo algo de tomar. Me acerqué y lo saludé.
- ¿Pido algo para vos también? - me preguntó.
- Dale!
- Ok, sale ronda de tekila!

Al rato, me di cuenta que él había estado tomando bastante mas que yo. No hay demasiada diferencia entre cuando está borracho y cuando no, pero lo noté particularmente hablador y con los ojos muy entornados. Me senté con él y nos quedamos charlando.
- No entiendo porqué la gente asocia los sentimientos con el corazón. A mi nunca me dolió el corazón, es mas razonable que te duela el estómago cuando sentís algo, no?
Si, conversación de borracho, pero borracho culto. Mas tarde apareció Yanina exitadísima.
- Diosa, Diosa, Diosa!! - gritaba. - Está Tomás!! De la facu!!
- Lo saludaste?
- No me animo...me ayudás? Ahora fue al baño, seguro que cuando sale pasa por acá.
Entonces cuando Tomás pasó, lo frené y lo saludamos. Estaba con un amigo. Se quedaron hablando un rato, y traté de hacerle algunas señas pero Tomás se hizo el desentendido.
- Es un lento!! - gritaba enojada Yanina cuando Tomás dijo que se iba. - ¡Se la pasa hablando y no hace nada!
- Entonces hacé vos - opinó sorpresivamente Facundo.
- ¿Qué voy a hacer? No puedo...
- Cuando se vaya, saludalo y dale un beso vos si él no se anima.
- ¿¿Yoo?? Noooo!!
- Sí, vos. ¿Por qué las mujeres siempre piensan que el hombre es el que debe dar el primer paso? Ustedes también pueden hacerlo.
Yo escuchaba atentamente y empezaba a tomar nota de sus "consejos".
- Vas, y le das un beso en la comisura sino, eso es bien provocador.
- Ay, sos un genio Facu - le decía mientras lo abrazaba. - la próxima cuando lo vea, hago eso!
Asentí los consejos, pero sabía que Yanina jamás se iba a animar a hacer eso. Y Tomás, menos.

Facundo empezó a levantar la temperatura entre nosotros, y cuando las chicas se alejaron, dijo, por fin, las palabras mágicas.
- ¿Querés venir a mi casa?
Entonces yo volví a sentir que se me caía el mundo. No pude aceptar porque estaba indispuesta y no me iba a sentir cómoda. Demasiados reparos tenía como para encima agregarle ese condimento. Sin embargo, a pesar de maldecirme en todos los idiomas, me quedé tranquila de que al menos, ahora que sabía mi verdad, Facundo seguía teniendo interés en mi.
- Vos me debés una cena. - le recordé.
- Es verdad, podés este viernes? Te cocino lo que quieras.
Entonces, ya que en ese momento no se podía, arreglé para salir el viernes y poder, de una vez por todas, hacer lo que tanto tiempo llevaba queriendo hacer.
Cuando las chicas quisieron irse, fui rapidito al baño. En el camino, me encontré con Gabriel, un amigo de Germán de aquellas épocas gloriosas. Gabriel era el mas lindo del grupo, pero el que había estado siempre de novio, por lo que también era el imposible. Ahora estaba solo, y ahí adelante mio.
La cosa es que sin mediar mucha palabra, Gabriel me robó un beso. Sorprendida, me separé de sus labios diciéndole que no podía.
- Estoy con alguien - le dije.
- ¿Estás de novia?
- No, pero estoy con alguien acá y no quisiera que me vea en esta situación.
- Es una lástima. - me dijo. Y tenía razón. Tantos años mirando de lejos a un chico que ahora tenía que rechazar!. - Igual, ya nos vamos a volver a cruzar. - y me juré que así sería.
Seguí camino y salimos a la calle, mientras Yanina pedía un remis con su código.
- Te dejamos en tu casa y después seguimos, te parece? - le preguntó a Facundo y éste aceptó cansado, mientras se apoyaba en mi hombro.
Estábamos por cruzar la calle, cuando pasó un auto bien cerquita nuestro. Oh casualidad, Orlando iba sentado en el asiento del acompañante. Lo saludamos con la mano, y siguieron camino. Al rato me suena el celular: "Orlando llamando". Atendí.
- ¿Hola Orla?
- Hola Diosa, ¿cómo estás?
Pero la comunicación se entre cortaba y no pudimos hablar mucho. Al rato volvió a llamar, pero pasó lo mismo y tuvimos que volver a cortar. Así pasaron fácil, 5 veces, hasta que llegó el remis. Después de dejar a Facundo en su casa (tambaleante como estaba), seguimos camino. La sexta fue la vencida, y Orlando se pudo comunicar.
- ¿Dónde estás? - me preguntó.
- Llegando a casa
- ¿Te paso a buscar?
- ¿Para qué?
- Para desayunar, no sé...
- mmmm, mejor dejemosló para otro día, yo ya estoy llegando a casa y estoy cansada (y mareada). - dije tratando de sonar cortéz. Corté, pero Orlando seguía llamando. ¡Qué raro! ¿Por qué tanta insistencia?
Llegué a casa y me instalé en el baño para lavarme los dientes y sacarme la pintura. Ya directamente dejé de atender las llamadas e ignoré por completo el celular.
De pronto, escucho una bocina en la puerta. En seguida reaccioné y ésta vez sí atendí la llamada...

..."Estoy en la puerta de tu casa", me dijo Orlando.

15 comentarios:

  1. Chan!! Me hace acordar a una vuelta que a la salida del bar estaba con Mr Musculo desayunando mientras me llamaba otro chongo y el hombre que se le paso el momento me miraba mal... jajajaja

    Lo de la contraseña, para mi, es siempre un arma de doble filo. Yo siempre preferiria no saber...

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  2. que queria orlando? para mi esta re caliente con vos diosa. tenes una plaga de hombres que lindo, el paraiso (?)

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  3. voy a tener en cuenta los consejitos de Facu, eso de darle un beso en la comisura del labio jajajajajaajajja

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  4. Me iba a dormir cuando vi este post!!!
    Diosa, yo tengo la contraseña de "marinovio" porque usa mi compu, y viste que mozilla te pregunta si la querés recordar... bueno, una vez puse "aceptar" y ya quedó registrada!!!
    Le revisé hasta lo inimaginable!!! Por supuesto que él se avivó (tiempo después) lo de ese pequeño detalle pero ya me conoce y, como te habrás dado cuenta, es más bueno que Lassie atada, así que te banco en ese "chusmerío" virtual, jajajjaa!!!
    No podría decirte que está mal porque sería hipócrita!!! (Siempre condeno a los que escriben con la mano y borran con el codo).

    Y lo de Orlando... mmmmmm, ruego que eso no haya estropeado los planes de ese viernes!!!


    Besotes y muy bien Facu con sus consejos!!!


    (Ahora sí, me largo a dormir!!!)

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  5. hola diosa! siempre te sigo pero hoy te firmo, yo soy igual de chusma, necesito saber todooooooooo :P siga siga que me quedo con la intriga

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  6. ¿Qué le pasa a Orlando??? ¿no entiendió? Si después de llamar 50 veces, que le digas que no y que siga llamando y no lo atiendas, va a la puerta de tu casa, es que está muuuuy mal.

    Tener una contraseña, cualquier sea, de tu chico, la verdad que para nosotras las mujeres es un arma de doble filo!!! Qué confianza igual! Muy sensato Facu en la respuesta que copiaste a Débora.

    A ver cómo sigue, beso! :D

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  7. Bueno yo tengo la contraseña de mi chico y todo bien, el tb la mia, pero bueno todo bien, traqui, ya hace 3 años que estamos juntos, vivimos, juntos, trabajamos juntos, y tenemos un lindo bebe, felizzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz dale segui contando!

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  8. Con eso de la contraseña, el que busca encuentra Diosa! todo un temita hajajaa
    terrible, quiero saber como sigueee

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  9. Cuántos hombres! Qué bueno!
    beso

    Lady Baires

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  10. Epa, epa, epaaaaa!!!
    Esto ya se volvio mi novela favorita. Ya tengo mis personajes favoritos y los antagonistas. Y Orlando esta en mi segundo grupo.....no se porque me huele mal...jajaja. Debe ser porque Facu es el preferido de la historia..jajaja

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  11. ¡Qué le pasaba! jajaja... ¿Y lo atendiste con el maquillaje a medio quitar?

    Besito, Diosa.

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  12. http://ociosoft.blogspot.com/2008/11/cmo-evitar-que-copien-el-contenido-de.html

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  13. Porque es usted una diosa, es que le dejamos un regalito en nuestro blog.
    ¿Quiere pasar a buscarlo?
    Va de onda,

    Loli & El Profesor

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  14. Lo lindo de volver a leerte es que caigo en la ultima entrada que escribiste... y me engancho en la historia a pesar de que para ponerme al día me falta millones de entradas enormes.... y sin embargo extrañaba leerte... de verdad lo extrañaba...
    Besos y Éxitos Diosa!

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  15. JAJAJA NOOO, este es otro pibe, no me interesa este flaco, pero me levanta el autoestima :P.

    Con "mi chico" no nos decimos esas cosas :P JAJAJA.

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