lunes, 15 de febrero de 2010

Nicolás, mi ex (2da parte)

El lunes Facundo se conectó desde el trabajo y lo primero que hizo fue pedirme que le terminara de contar la historia. Y yo no me hice rogar:


Después de que Nicolás pasó a ser oficialmente mi novio, todo parecía marchar a la perfección.
Me grabó un CD con un compilado de canciones románticas y diseñó una tapa dedicada especialmente para mí. Yo lo acompañaba cuando su banda ensayaba o tocaban en algún lugar y de a poco me fuí haciendo amiga de sus amigos.
Llegó el cumpleaños de 50 de mi tía, y por supuesto él estuvo invitado. Lo presenté a familia y amigos como mi novio, aunque aún me costaba pronunciar la palabra naturalmente.
Tiempo después, Nicolás se compró su primer auto. Un 147 blanco que nos salvó de seguir pidiendo remises todo el tiempo o de pedírselo prestado al padre y lo obligó a dejar su bicicleta de los tiempos que merodeaba el barrio con Fabio.
Conocí a su mejor amiga. Me llevó a la casa una nochecita y le caímos de imprevisto. Por suerte, Romina nos recibió con la mejor onda.
- Nico, me gusta esta chica, no es como las otras.
- Veo que hubo muchas "otras" - dije y todos reímos
- Bueno, no muchas pero le conocí algunas...
- Esta bien, gracias por el elogio.
A partir de ese día, formé con Romi una amistad que sigue hasta el día de hoy, pero eso viene mas adelante.
Un día que no trabajó, me vino a buscar a la puerta del colegio para invitarme a almorzar. Fue lindo florearlo adelante de la chusma, debo admitirlo.
Para el día del amigo, invité a todos los del grupo del barrio (Eze, Maxi, Andrés, etc) mas algunas amigas del cole, a comer asado a la quinta de mi tía. La idea era que alguno de los varones se ofreciera a prender el fuego, etc. Pero claro, era mas divertido jugar a la pelota. Asique ahí estaba el santo de mi novio, poniendo carbón por carbón.
Cuando no cenaba yo en su casa, el cenaba en la mía. Una vez, me grabó una canción y me la dedicó. Tenía cosas románticas.
Si bien, yo no tengo ni un pelo de melosa, y a pesar de que no me salía decirle "te quiero" muy seguido, estaba contenta de estar con él. El hecho de que trabajara y estudiara me daba la libertad que necesitaba para tener mi vida aparte. Y además, ayudaba a extrañarlo.
Y así fueron pasando los meses. Pero las cosas que eran color rosa, se fueron destiñendo de a poco.
No recuerdo cuando fue el punto de inflexión, si es que realmente lo hubo. Pero Nicolás dejó de lado el papel de "chico simpático" para transformarse en problemático y depresivo. Si bien siempre le gusto filosofar sobre el sentido de la vida, cada día, sus miedos e inseguridades se profundizaban, cargando todo el mérito de su felicidad en mi. Y si bien eso me gratificaba, definitivamente no era algo para lo que yo estaba preparada con mis joviales 17 años.
La primera vez que me dí cuenta que algo andaba mal, fue cuando lo acompañé a un ensayo cerca de la casa de uno de los chicos de la banda. Teníamos que tomarnos el tren, y como yo no tenía la menor idea de cómo llegar, lo seguí a él. Pero terminamos en cualquier lado. Llegamos tardísimo. Su humor se transformó totalmente. Ok, entiendo que le dió bronca, de hecho a mi también me molestó el percance. Pero traté en todo momento de minimizar la situación y aprovechar el paseo. Sin embargo, parecía que la anécdota era terrible para él.
Ese día fue nuestra primera pelea. Con llantos incluídos.
Pero también fue la primera vez que me dijo "te amo".
Sin embargo, yo no pude responder.
Al otro día a la noche, estaba cenando cuando me llama por teléfono.
- Hola hermosa!
- Nico! ¿Dónde estás?
- Volviendo de la facu. Haceme un favor, salí a la puerta un segundito.
- ¿Para? - dije mientras abría la puerta y me encontraba con un enorme ramo de mis flores favoritas. - Ay me muero! Son hermosas, ¿te fuiste? Te hubieras quedado a comer!
- No importa, sólo quería que me perdones por haber reaccionado tan mal ayer. Te amo, mañana hablamos.
- Esta bien. Yo también. Chau!
Entonces, ante tal demostración de amor, me propuse hacer que mi novio vuelva a ser el de antes. Aunque no tuve demasiado éxito.
Una noche me pasó a buscar. Me dijo que me iba a invitar a pasear pero que debía primero pasar por un cajero para sacar plata. No sé por qué motivo, fuimos al cajero mas lejano de toda la localidad.
- Nico, te sentís bien?
- Si, por?
- Estás raro, tenés los ojos rojos.
- Sabés que se me ponen así por la compu y eso, los de ojos claros somos así - bromeó. Sin embargo, el gusto que me dejaron sus besos ese día, me decían que no todo estaba bien. Entramos al cajero, puso la tarjeta, apretó algunas teclas, y ahí vino el rosario de puteadas: no sólo no pudo sacar ni un centavo, sino que el cajero le tragó la tarjeta. Se transformó. Juro que el que tenía delante mio, no era el Nicolás del que yo me enamoré.
Salió, entro, putió, salió de nuevo, entro de nuevo y putió de nuevo. Quiso desarmar el cajero. Llamó por celular para hacer el reclamo y le dijeron el largo procedimiento para obtener una nueva. Pero el señor no se quería mover del cajero, porque decía que atrás nuestro iban a venir los ladrones a sacarle la plata.
- Nicolás, nos podemos ir? Si vienen los chorros yo no me quiero quedar.
- No me voy a ir para que me saquen la plata.
- Ya hiciste la denuncia, la dieron de baja!!
- No importa, los quiero cagar a trompadas.
- ¿Te estás escuchando? ¿Vas a qué? ¿Y yo? ¿No te preocupa que me hagan algo a mi?
- No te van a hacer nada.
- Nicolás me quiero ir ya de acá!!
Pero estaba enceguecido, y nada de lo que yo dijera lo calmaba. Cuando lo convencí, nos subimos al auto y esperamos. Obviamente, no entró nadie.
No conforme, nos pasamos 15 minutos dando vueltas manzanas para corroborar que nadie entrara. Y nadie lo hizo.
De todas maneras, ya me había expuesto al peligro, ya me había tratado mal, ya me había arruinado la salida, ya me había ignorado durante todo el viaje, y ahora despreciaba la invitación de mi abuela a quedarse a comer.
Definitivamente después de ese día, las cosas no volvieron a ser igual.
Cada vez que lo veía, no encontraba en sus ojos ese amor. No encontraba en sus palabras la calidez que solía tener conmigo.
No obstante, no dejaba de decirme que me amaba y que no podía vivir sin mi. Y eso me ayudaba a querer remontar la situación, y tratar de que ese mal humor constante que tenía desapareciera para siempre.
Claro, que a veces por mas que uno trate, hay otros factores que influyen en la sucesión de cosas.
Y en este caso, fue una conjunción.
Por fin, llegó mi ansiado viaje de egresados. En un día, viajaba a Bariloche. Ése que me causó tantos dolores de cabeza, tantas peleas con muchos de mis mejores amigos. Ése por el que hacía un año que venía luchando.
Peque, un amigo de Nico, nos invitó al cumpleaños. Laura también estaba invitada, ya que en ese momento noviaba con Jero. Mi novio llegaría mas tarde, porque tenía una fiesta familiar.
¿Qué hubiera pasado si no hubiera ido a la fiesta? Si decidía que era mejor descansar para el viaje y me quedaba en casa. Quizás, la relación con Nicolás duraba muchos meses mas. O quizás no.
Pero fuí. Y ese día fue el final.
Mientras lo esperaba, los nervios me carcomían. ¿Presentimiento?. Lo atribuí al viaje. Por suerte, los chicos ya eran amigos propios, y la estaba pasando genial.
Hasta que llegó. Entró con una sonrisa y saludó a sus amigos con abrazos y chistes. Menos a mi. Me ignoró. Salió al patio y me dejó ahí totalmente pintada.
- ¿Qué le pasa? - me preguntó Laura preocupada.
- No sé, pero no pienso ir afuera. Qué se de cuenta él solo la cagada que se está mandando.
- Seguro que está celoso por que te vas, Diosa - me alentó Jero.
- No me importa, que me lo diga. Él sabe lo importante que es el viaje para mi, me tendría que apoyar.
- Ya va a venir, no te preocupes.
Pero no venía. Mientras, yo trataba de ponerle onda a la situación sacándome fotos y bromeando con los chicos. Pero la cara de Andrés me avisó que algo estaba pasando.
- Andy, que pasa? - lo intimé.
- Nada, por? - mintio.
- Largá todo ya. Dale!!
- Es...Nicolás...está afuera...
- Si ya sé! ¿Qué pasa? Hablá Andrés!
- Está fumando, Diosa...está fumando y no cigarrillo. ¿Vos sabías?
En ese momento entendí todo. Entendí sus reacciones inesperadas y violentas, sus ojos rojos, el gusto de su boca, su insomnio, su cambio.
Todo este tiempo, había sido eso lo que lo había transformado. Y yo lo ignoré completamente. Me había mentido.
- Diosa, ya pedí el remis, en 20 minutos viene. - me avisó Laura, mientras yo y mis cosas esperábamos al lado de la puerta. - Uy, ahí viene Nicolás...
Lo vi entrar. Me llamó y nos sentamos en un costado.
- Perdoname - me dijo. Tenía los ojos mas rojos que nunca. Las palabras se le trababan, no sabía ni lo que me decía.
- ¿A vos te parece esta situación de mierda que me hiciste pasar Nicolás? Que me entero en un cumpleaños rodeada de tus amigos que fumás no se que mierda!
- No es nada Diosa, no es nada.
- ¿No es nada? Mirate como estás, yo no te quiero así. No quiero que no entiendas ni lo que decís cuando estás conmigo.
Pero la conversación en ese estado, era inútil. Vino el remis y me levanté y salí.
Atrás mio vino Nicolás. Se subió a su auto y lo puso en marcha. Atrás de él los chicos, queriendo frenarlo. Si manejaba en ese estado, podía ser fatal y no exagero. Ante ese cuadro, no me quise ir.
- Diosa andá, nosotros nos ocupamos - me dijo Andrés.
- No puedo dejarlo que maneje Andy, no me puedo ir así.
- Si te quedás va a ser peor. Andate y descansá que mañana es tu día. Haceme caso.
Y me fuí. Mientras escuchaba como apretaba el acelerador y los chicos se ponían delante del auto. Mientras mis lágrimas caían. Mientras me repetía que no iba a poder perdonarlo.
- A veces, las personas necesitan que los ayudemos, no que nos vayamos - me dijo el remisero, que escuchó y vió todo.
- No estoy en condiciones de ayudarlo, mañana me voy por 10 días.
- Perdonalo, te necesita - me aconsejaba. Me dió una tarjetita con su teléfono por si necesitaba ayuda, que él conocía gente en la misma situación y podía aconsejarme. Me sorprendió, pero mas me shockeó cuando leí la tarjetita: "Remis Nico"...
Y con todos esos pensamientos me metí en la cama esa mañana.
¿Qué estaría haciendo Nicolás? Andrés me había avisado que me quede tranquila, que ya estaba calmo. Pero yo había huído cobardemente.
¿Qué tenía que hacer? ¿Perdonarlo? ¿Ayudarlo? Me había mentido, me lo había ocultado y yo como una tonta ni siquiera sospeché...Hoy era eso, mañana podía ser cualquier otra cosa...

...Y en 12 horas me estaba yendo a Bariloche

18 comentarios:

  1. No que feo. Sé lo que es ver gente, amigos en ese estado. Es feo la verdad pero bueno es cuestión de ayudarlos en ese momento no sé, es todo un tema :s igual ya pasó.
    Espero que andes bien! Espero la continuación :9

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  2. Todo un tema!! Igual, falta la última parte. Espero que no me juzguen aun, hasta leer el descenlace...

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  3. Mirá, en mi época adolescente tuve una amiga que tenía imán para atraer chicos que consumían. Intentó ayudarlos pero a esa edad, con poca experiencia, con pocos años encima, se le hacía duro y difícil.
    Lo comenté en su momento en el blog, pero muy por encima, pero en tu caso, te entiendo.
    A medida que iba leyendo me di cuenta al toque que el chico consumía alguna substancia, porque los síntomas que mencionás se parecían a los que había visto y me habían contado, además de los años que tengo encima y todo lo que he leído, y no se puede juzgar a alguien si no se estuvo en esa misma situación. Es más, me atrevo a decir que ni siquiera se puede juzgar, salvo entender o no.
    A los 17 años es normal que se actúe de cualquier manera, porque es difícil exponerse a una situación así, más aún cuando te enterás de la peor manera.
    Nunca estuve con alguien que se drogara (al menos, jamás me enteré), creo que les huía para evitarme el mal momento y el sufrimiento, así que de mi parte, querida amiga, solo encontrarás comprensión, cualquiera haya sido tu actitud.

    Un beso grandote!!

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  4. Ay Diosa, no me hubiese gustado estar en tus zapatos...

    Nunca me pasó algo así, pero dos de mis mejores amigas salieron con chicos que consumían y sé lo difícil que puede tornarse la cosa. Ni hablar si estabas por irte a Bariloche, mujer. Ya quiero saber que pasó!

    Beso :)

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  5. Hay, se me puso la piel de gallina!!!
    Que horrible situacion!!
    Yo pienso que hiciste bien, si sos un agravante de la situacion mejor alejarte, para no exacervarlo mas!!

    besos

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  6. es el primer caso que "comentan" que el porro pega para el lado depresivo, es casi siempre al contrario, por eso se receta a pacientes terminales... que raro chem

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  7. Jajajja, si, te entiendo, los opuestos son atractivos. (qe bueno que te gusto la entrada, me pone contenta!) ;)
    Igual, hasta el mas inexpresivo del mundo oculta vicios gestuales....como lo que conte de mi amigo nico y su mania de morderse el labio inferior....hay que pretar atencion...
    A mi siempre me gustaron esos detalles de los hombres...que se hagan los fuertes y que sucumban ante los "ticks"....
    Fijate bien...quisas encuentres algun tick adorable en la estrella del blog! jajaja

    besotes

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  8. Bueno, eso de la mirada es un tic.
    El helecho me miraba fijo fijo a los ojos cuando me iva a besar....son tan obvios!

    Dale, fijate bien y despue me chusmeteas!
    jajaja

    besitos

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  9. Paula: ¡Qué lindas tus palabras! Creo que cayó en el peor momento: edad, viaje, inexperiencia, etc. Yo le escapo a los problemas, y este chico solo me los atraía. Quiás hoy reaccionaría disferente. En ese momento me dieron ganas de desaparecer...

    Paula y Punto: Gracias por comprenderme...me resultó díficil contar esto, no sabía como podían responder todos...

    Floripondia: Si, pobre. Pero creo que nadie nos obliga a caer en eso.

    Mia: En realidad, él insistía en que yo lo ayudaba. Pero creo que a la que no le hacía bien la situación era a mi.
    Y lo de los tics ya te dije...me quedé pensando ahora jajaja

    Blmp: Eso te lo puedo asegurar. Su actitud cambiaba totalmente. Nicolás es una persona divertida y simpática por naturaleza. Y en ese estado, solo empeoraba. Si, estaba violento pero a la vez tenía todos los síntomas de un depresivo...quizás era una conjunción de cosas...

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  10. uy, dijiste que ibas a contar eso, me acuerdo, cuando yo puse que me había pasado lo mismo con N. La diferencia es que a N no le pasaba nada...
    la verdad que no da pa bancarse los problemas de otro, sobre todo cuando no estaos enamoradas de ese otro. además, no es lo mismo que te venga tu pareja de años con un mambo a que ya arranques con uno con mambos.
    y hay cosas en la vida que son sagradas. el viaje a bariloche es una de ellas.
    beso

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  11. Wow. Qué situación. No sé que hubiese hecho en tu lugar.. creo que nadie puede saberlo hasta que le pasa, no?
    Besote

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  12. nena hay una frase que dice "mucho ayuda el que no estorba"; si tu creías que no podías ayudarlo era mejor alejarte... no por egoismo pero cuando una persona está en ese tipo de situación no puede ser ayudado si no deciden ayudarse primero ellos mismos.

    besotes =)

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  13. Uf...
    Uno nunca sabe cómo reaccionar...
    Mi ex también fumaba, marihuana creo.
    Me enteré un tiempo después de que salíamos.
    Mientras estuviese conmigo tenía que estar bien, sino se pudría todo...
    Por suerte me respetó, aunque no se respetaba a él. Pero bue...
    Mi relación con él terminó ya.

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  14. Casi Adulta: Creo que entendiste a la perfección cual era el motivo de mi escape. Definitivamente no era algo que tenía ganas de bancarme.

    Mar: Tal cual. Y mas cuando te cae como un balde de agua fría y no entendés nada.
    Bienvenida al blog!

    Nice: Realmente no se que hubiera hecho si el viaje no era al día siguiente. Pero eso viene en la 3era parte de la historia!

    Alma de loca: ¿Y cómo te enteraste? ¿Él te contó? Si eso mismo me pasaría hoy, y me enteraría en otras condiciones, probablemente no reaccionaría igual...no lo sé.

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  15. Ni puedo opinar y seguro vos entendés porque. Pero realmente hay que entender lo que es estar de ese lado, uno no sabe hasta que lo vive y si.. ahí nunca termina.

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  16. Mientras leía sobre sus cambios de conducta imaginé el desenlace. Quien está en esa situación merece ayuda externa de profesionales y puede llegar a afectar ampliamente a quienes tiene a su lado.
    Siempre es lindo leerte en mi espacio.
    Beso!
    Lady Baires

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  17. Complice de todos: Disculpame, pero no entendí el porque de no poder opinar, me gustaría que me cuentes mas...

    LadyBaires: Exacto, yo me sentía totalmente imposibilitada de poder ayudarlo, no me creía capaz ni tenía las ganas suficientes.

    Saludos a todos!!

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