sábado, 26 de diciembre de 2009

de Programación y Árboles de Navidad

-Bueno chicos, este cuatrimestre como saben, vemos lenguaje C - arrancó el profe Roberto su clase - Pero quiero que tengan algo en claro: los lenguajes de programación son todos iguales. Es decir, hay algunos mas flexibles y modernos que otros y toda la pavada que quieran, pero son instrucciones que se aprenden y punto. Lo que ustedes tienen que aprender, es a pensar la lógica de los programadores. Y eso se hace mediante problemas que vamos a resolver usando la diagramación de Jackson. A ver, arranquemos...aquel de azul - dijo señalando a un morocho que estaba sentado atrás de todo, con mas ganas de desayunar que de tomar apuntes - ¿Cómo se llama?
- Yo? Bordón - contestó
- Tiene acento raro, de dónde es?
- De Misiones - Yo ni me había percatado del tonito que tenía. Era blanco, pelo negro con rulitos, barba tupida, alto y delgado pero con buena contextura. - Vine a estudiar a Buenos Aires
- Ah si?? Mire usted. Y su familia? - Todos mirábamos extrañados, ningún otro profesor hacía tantas preguntas personales como Roberto.
- Se quedó allá. Acá solo está mi hermano, que también vino a estudiar, pero medicina
- Bueno, ya que vino de la selva, conteste: ¿Qué arma usted para Navidad?
- ...
- Conteste hombre!! Cuando llega el 8 de Diciembre, su mamá le dice: vaya y arme que cosa?
- ¿El arbolito? - contestó con miedo
- Bien! Entonces usted va y que compra?
- El arbolito jajaja - dijo ya entrando en confianza y soltando una carcajada
- Pero que pelotudo! No conteste obviedades misionero! - Y si, Roberto iba a ser el que poco a poco, le iba a poner apodos a todos los alumnos - ¿Qué tipo de árbol compra?
- No se! El que venden en los negocios.. jaja
- ¡Qué boludo! Tenga cuidado porque lo van a cagar eh!! A ver...usted, la chiquita esa de aros grandes - dijo señalándome. La respuesta era obvia, pero así y todo sentí calor. Obviamente, me puse colorada. Los primeros meses de facultad era muy tímida, pero después, ni rastros íban a quedar de aquella nena que se ruborizaba (por suerte) - ¿Qué compra usted para Navidad?
- ¿Un pino? - tartamudíe
- Muy bieeen!! Se nota que es mujer porque todas esas pelotudeces de decoración la captan al toque, no? Jajajaja! Entonces, ustedes siempre van a diagramar el mismo arbolito, que sería el pino. Después, ¿Qué le agrega al pino?
- Adornitos, luces... - dije con mas confianza
- Muy bien, las bochas! Esos son los adornos que se le van a agregar al diagrama dependiendo de las cosas que pida el ejercicio. Y a partir de eso se programa. Acá la compañera seguramente va a entender a la perfección porque ella ya se colgó los adornitos en las orejas. No le pesan los aros? Jajajajaja!
Sentí las risas de todo el curso dirigidas a mi pobre y pequeña persona. No pude contestar, me sentí humillada y burlada por esos 45 monos que ahora parecían bestias. Miré a Yanina buscando refugio, y me hizo una seña que no entendí.
Si había contestado bien! Porque no cargaban al otro que encima se reía como Tarzan!?
Me quedé el resto de la clase en silencio y mordiéndome la bronca. No iba a dejar que una carrera machista pueda conmigo. No, señor. Iba a demostrar que podía mas que la mitad de todos esos vagos. De alguna forma, el profesor Roberto iba a entender que se había equivocado...

...Y lo logré.

6 comentarios:

  1. ta, pero no me pareció que el tipo tenga maldad...digo yo que enseguida enganchaste y todo bien, no?

    ResponderEliminar
  2. Adulta: No, después me dí cuenta que de maldad no tuvo nada, pero en el momento te juro que tenía ganas de salir corriendo!!

    ResponderEliminar
  3. Jajaja, por lo menos eran pasables las clases, parecieran muy amenas. Mis clases de programación, en el primer año de facultad, eran un embole y odiaba a los profesores que la dictaban... muy ortivas.
    Yo estudio Lic. en Informática en la UNLP :)

    ResponderEliminar
  4. Daniela: Si, la verdad que no me puedo quejar de las clases, siempre pasa algo divertido! Pero al principio me costó enganchar, el humor de los Ingenieros es un toque distinto. Ahora me siento como pez en el agua.
    Me alegro tener una "colega" en el blog!! Saludos...

    ResponderEliminar
  5. Ahh te re entiendo, al principio el humor no era fácil, había que agarrarle la vuelta a la ironía y a veces con eso podés sentirte mal.
    Beso!
    Lady Baires

    ResponderEliminar
  6. Lady: Es verdad, al principio te sentís de otro mundo. Por suerte "el principio" duró poco...

    ResponderEliminar