domingo, 3 de enero de 2010

Cumpleaños Feliz (1era parte)

Y entonces empezó el segundo cuatrimestre de mi primer año facultativo. Habiendo aprobado las 5 materias del programa, me sentía mas que entusiasmada. Además, encontraba en el Bloque un apoyo incondicional en todos los sentidos. En poco tiempo, se convirtieron en las hermanas que nunca tuve. Con el resto de los chicos, las cosas seguían medianamente igual.
- Es re copada Diosa, tenés que conocerla - me dijo un día Germán - Vos la ves asi vestida toda rara, pero es re buena mina.
- Esa Lucila tiene algo que no me gusta - se metió Yanina. Y cuando ella tenía una mala impresión de alguien, no había quien la cambie de parecer.
- Callate vos! Sos una insensible. Pero Diosa, yo se que vos sos buena mina, y me vas a ayudar a integrarla al grupo.
Y a partir de ese día empezó a desayunar con nosotros. No hablaba mucho, pero se reía de cualquier cosa que decíamos. Me agregó al msn. Charlábamos de la facu y después de temas mas personales.
- A vos te gusta el misio, no? - escribió un día. Le pregunté como sabía, y me dijo que se había enterado lo que pasó en la salida al Pub, y que además se me notaba. No tuve mas remedio que admitirlo, pero me aseguré de no quedar como una tonta enamorada.
Hasta que un día vino y nos invitó a su cumpleaños.
- Íban a venir algunos ex compañeros del colegio, pero al final no, somos nosotros solos - dijo Lucila el día anterior - Vengan al mediodia, así almorzamos. El finde que viene hago una fiesta a la noche, en mi casa nueva. Porque me mudo, ¿les conté? Entonces en la casa nueva hay mas lugar. Van a venir muchas personas.
- No se de dónde saca "muchas personas" la mina ésta - me dijo mas tarde Yanina
- Ay, no seas mala Yani, démosle una oportunidad. La veo re sola, me da lástima
- Vas a ver que me vas a dar la razón. Pero no importa, si querés ir, vamos.
Asique fuimos a la casa. Éramos Germán, Juan, Dios, el misio, Mari, Yani y yo. Conocimos a su hijo. Tenía 2 años y se llamaba Lautaro (feliz coincidencia, sí.) Nos sacamos algunas fotos, nos reímos, y a la tardecita nos despedimos prometiendo asistir el sábado a la fiesta.
Al día siguiente, mi amigo Ezequiel me mandó un mensaje para invitarme a su cumpleaños. Le dije que contara conmigo, y le avisé a las chicas que no iba a poder ir a la fiesta de Lucila. Definitivamente Ezequiel ganaba por antigüedad. Yanina tenía una reunión familiar y podía salir después de cenar, por lo que Marianela tuvo que ir sola. Acordamos mas tarde, encontrarnos en el Pub que Eze me había dicho que iríamos después de su casa.
Llegó el sábado, y yo super contenta por reencontrarme después de unos meses con mis amigos del barrio. Empecé a mensajearme con Mari para coordinar la salida de mas tarde.
Diosa: "Y? Qué onda la fiesta? Quienes fueron?"
Marianela: "Maso. Vino Germán, el misio, Dios, Ariel, Juan y después son todos desconocidos"
Diosa: "Ok, yo te aviso cuando acá deciden ir yendo para el Pub. Cualquier new me avisas!!"
(5 minutos mas tarde)
Marianela: "Lo que estoy viendo no me gusta para nada"
Diosa: "Que estás viendo nena? No hagas suspenso..."
Marianela: "Hay onda entre el misio y Lucila. Y el estúpido de Germán lo incentiva"
Diosa: "La puta madre! Y yo acá!! Contame todo!"
Marianela: "Bueno, malas noticias Diosa! Se están matando a besos! Me quiero ir ya!"
Me inundó la bronca en 5 segundos. Tenía ganas de matar al misio, a Germán, a Lucila y hasta a Mari por contarme las malas nuevas.
- Eze, cuándo nos vamos? ¡Quiero salir, por favor!
- Bueno, ahora pido los remises. Todo bien?
- No! Todo mal! Por eso quiero salir
Y se ve que puse una cara muy desesperante, porque Eze pidió enseguida los autos y arrancamos para el Pub. Le avisé a Yani para que pasé a buscar a Marianela, y en 20 minutos estábamos todos tomando algo.
- Te dije que la mina esa no me gustaba!! - me dijo apenas me vio Yanina. Lo último que necesitaba era escuchar eso.
- Bueno! ¿Qué querés que haga? Soy confiada
- Me tendrías que hacer caso... - ¿Pero cómo iba yo a saberlo? Me acrodé de la charla que había tenido con Lucila y se me revolvía el estómago. Si a ella le interesaba el misio, ¿por qué no me lo dijo? En cambio, optó por animarme y aconsejarme con lo que me pasaba a mi. ¿Podía alguien ser tan falso? Pensé que ella estaba mas allá de esos juegos, teniendo un hijo le quedaban ganas de armar líos de pantalones en la facultad!
- Diosa! - me gritó Ezequiel. - A que no sabés quién está en la barra!
- ¿Quién? - me tranquilicé porque Eze no conocía a nadie de la facu, asique no podían ser tan malas noticias.
- Lautaro
Bingo! Justo lo que necesitaba...

...y por suerte, el resto de la noche no fue tan malo.

5 comentarios:

  1. Ahhh qué embole cuando pasan esas cosas y querés matar a todos, al final no sabés quién está de tu lado y quién, no.
    Lautaro, el salvador, eso es bueno.
    Lady Baires

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  2. y Lautaro entra en escenaaaa
    y con Lucila, qué le vamo a hacer
    mujer=competencia
    es hora de que lo aceptemos de una vez
    besotessss
    y no, no es la opción d...ya te vas a enterar en qué quedó jajaa gracias por seguirme!!

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  3. casi adulta la tiene claro, GranDiosa. En fin, veamos qué sucede con Lautaro.

    El Profesor
    PD: Gracias por el comentario en nuestro blog

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  4. Esas noches que parece q se va todo a la mierda y de golpe... PUM.. genial noticia.. ME ENCANTAN! =D

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  5. LadyBaires: Si, es horrible cuando sentís que le pusiste fichas a gente que no te valoró. Y Lautaro me hizo muy feliz!

    Casi Adulta: Es tan cierto!! Por eso adoro seguir una carrera masculina, los hombres son tan compañeros, amigos y cero competitivos. Además me dan todos los gustos.
    Que decepción saber que no era la d)!

    El profesor: De nada! Voy a seguir ese blog. Y ya viene la segunda parte de la noche

    Samantha: Es verdad, disfrutás mas de lo bueno, porque pensabas que ya nada te podía alegrar :)


    Saludos a todos!

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